miércoles, 17 de diciembre de 2008

Las Antifonas Mayores de Adviento

Haciendo eco de la información de la Buhardilla, entraremos en el contexto de los días previos a la navidad. Y para ello, comenzamos, presentando a ustedes las llamadas Antífonas Mayores de Adviento, o también llamadas Antífonas O (Pues todas empiezan con la palabra 'Oh', que en latín se escribe 'O').
Estas Antífonas antífonas son utilizadas en la oración diaria en las tardes (llamada "Vísperas") de los últimos días del Adviento en varias tradiciones litúrgicas cristianas, en especial, en la Tradición Católica. El período de tiempo en el cual se recitan es desde el 17 de diciembre hasta el 23 de diciembre
Las primeras letras de los títulos leídas en sentido inverso forman el acróstico latino «Ero Cras», que significa «Mañana, yo vendré», y reflejan el tema de las antífonas, que es la Venida de Cristo.
Analizaremos cada Antífona por separado:
I.- O Sapientia.
O Sapientia, quae ex ore Altissimi prodiisti,
attingens a fine usque ad finem,
fortiter suaviterque disponens omnia:
veni ad docendum nos viam prudentiae.
Traducción:
Oh Sabiduría, que brotaste de los labios del Altísimo,
abarcando del uno al otro confín,
y ordenándolo todo con firmeza y suavidad:
ven y muéstranos el camino de la salvación.
Isaías había profetizado:
  • «Reposará sobre él el espíritu de Yahveh: espíritu de sabiduría e inteligencia, espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de ciencia y temor de Yahveh. Y le inspirará en el temor de Yahveh.» (Isaías 11,2-3)
  • «[...] trazar un plan maravilloso, llevar a un gran acierto.» (Isaías 28,29)
Esta profecía es también relevante por el hecho de que describe cómo el Mesías «[...] [brotó] de los labios del Altísimo», lo que resulta muy significativo a la luz de la doctrina cristiana, enraizada en el primer capítulo del Evangelio según San Juan, según el cual Jesucristo, el Mesías, es el verbo encarnado de Dios Padre.
II.- O Adonai. 
O Adonai, et Dux domus Israel,
qui Moysi in igne flammae rubi apparuisti,
et ei in Sina legem dedisti:
veni ad redimendum nos in brachio extento.
Traducción:
Oh Adonai, Pastor de la casa de Israel,
que te apareciste a Moisés en la zarza ardiente
y en el Sinaí le diste tu ley:
ven a librarnos con el poder de tu brazo.
 Isaías había profetizado:
  • «Juzgará con justicia a los débiles, y sentenciará con rectitud a los pobres de la tierra. Herirá al hombre cruel con la vara de su boca, con el soplo de sus labios matará al malvado. Justicia será el ceñidor de su cintura, verdad el cinturón de sus flancos.» (Isaías 11, 4-5)
  • «Porque Yahveh es nuestro juez, Yahveh nuestro legislador, Yahveh nuestro rey: él nos salvará. (Isaías 33, 22)
III.-  O Radix Jesse.
O Radix Jesse, qui stas in signum populorum,
super quem continebunt reges os suum,
quem Gentes deprecabuntur:
veni ad liberandum nos, jam noli tardare.
Traducción:
Oh Renuevo del tronco de Jesé, que te alzas como un signo para los pueblos;
ante quien los reyes enmudecen,
y cuyo auxilio imploran las naciones:
ven a librarnos, no tardes más.
Isaías había profetizado:
  • «Saldrá un vástago del tronco de Jesé, y un retoño de sus raíces brotará.» (Isaías 11,1)
  • «Aquel día la raíz de Jesé que estará enhiesta para estandarte de pueblos, las gentes la buscarán, y su morada será gloriosa.» (Isaías 11,10)
Jesé era el padre del rey David, y Miqueas había profetizado que el Mesías provendría de la casa y del linaje de David y que nacería en la ciudad de David, Belén.
IV.- O Clavis David.
 O Clavis David, et sceptrum domus Israel;
qui aperis, et nemo claudit;
claudis, et nemo aperit:
veni, et educ vinctum de domo carceris,
sedentem in tenebris, et umbra mortis.
Traducción:
Oh Llave de David y Cetro de la casa de Israel;
que abres y nadie puede cerrar;
cierras y nadie puede abrir:
ven y libra a los cautivos
que viven en tinieblas y en sombra de muerte.
Isaías había profetizado:
  • «Pondré la llave de la casa de David sobre su hombro; abrirá, y nadie cerrará, cerrará, y nadie abrirá.» (Isaías 22, 22)
  • «Grande es su señorío y la paz no tendrá fin sobre el trono de David y sobre su reino, para restaurarlo y consolidarlo por la equidad y la justicia, desde ahora y hasta siempre, el celo de Yahveh Sebaot hará eso.» (Isaías 9,6)
V.- O Oriens.
 
O Oriens,
splendor lucis aeternae, et sol justitiae:
veni, et illumina sedentes in tenebris, et umbra mortis.
Traducción:
Oh Sol que naces de lo alto,
Resplandor de la luz eterna, Sol de justicia:
ven ahora a iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte.
Isaías había profetizado:
  • «El pueblo que andaba a oscuras vio una luz grande. Los que vivían en tierra de sombras, una luz brilló sobre ellos.» (Isaías 9, 1-2)
VI.- O Rex Gentium
 O Rex Gentium, et desideratus earum,
lapisque angularis, qui facis utraque unum:
veni, et salva hominem,
quem de limo formasti.
Traducción:
Oh Rey de las naciones y Deseado de los pueblos,
Piedra angular de la Iglesia, que haces de dos pueblos uno solo:
ven y salva al hombre,
que formaste del barro de la tierra.
Isaías había profetizado:
  • «Porque una criatura nos ha nacido, un hijo se nos ha dado.Estará el señorío sobre su hombro, y se llamará su nombre "Maravilla de Consejero", "Dios Fuerte", "Siempre Padre", "Príncipe de Paz".» (Isaías 9, 5)
  • «Juzgará entre las gentes, será árbitro de pueblos numerosos. Forjarán de sus espadas azadones, y de sus lanzas podaderas. No levantará espada nación contra nación, ni se ejercitarán más en la guerra.» (Isaías 2, 4)
VII.- O Emmanuel.

O Emmanuel, Rex et legifer noster,
exspectatio Gentium, et Salvator earum:
veni ad salvandum nos, Domine, Deus noster.
Traducción:
Oh Emmanuel, rey y legislador nuestro,
esperanza de las naciones y salvador de los pueblos:
ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Isaías había profetizado:
  • «Pues bien, el Señor mismo va a daros una señal: He aquí que una doncella está encinta y va a dar a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel.» (Isaías 7, 14)
***
Las bellas antífonas de adviento son un tesoro literario y espiritual de nuestra Santa Iglesia, que debemos recuperar, en especial, durante la oración de Vísperas. 
Cabe Mencionar que estas antífonas son propias del Magnificat, que se canta comunmente en el oficio de Vísperas. 

A Rezar!
in Christo +
MARCVM.

1 acotaciones de los Estimados lectores:

Anónimo dijo...

Me ha alegrado mucho leer este artículo sobre las 'Antiphonae majores', pues tinen tal carga litúrgica que resumen de manera admirable todo el Adviento. Estas antífonas se atribuyen a San Gregorio. La primera parte de cada una de ellas comienza con una cándida admiración para,en una segunda parte suplica con ardiente deseo, la venida del Salvador. A través de los siglos y en las diferentes Iglesias se han ido añadiendo otras como las que comienzan: O Virgo virginum, O Thomas Dydime, O Gabriel, O Rex pacifice, O Jerusalem.
Desde mi punto de vista creo que es una pena que no se les dé la relevancia que tienen. Antiguamente, hoy ya no sé si se hace así, en los monasterios benedictinos era siempre el Abad a quien le correspondía el honor de entonar la primera de las antífonas mayores. De este modo y según el ceremonial, llevaba puesta la mitra, revestido con los ornamentos pontificales y rodeado de sus ministros y capellanes. Cuando empieza a entonarse la antífona, la campana mayor de la iglesia comienza a voltear y no deja de sonarhasta concluida la repetición de la antífona después del canto del Magníficat.
En fin, que sepamos valorar y saborear el gran tesoro que es la liturgia de la Santa Madre Iglesia.