jueves, 23 de octubre de 2008

Celebración Digna del Culto Litúrgico

Publicado por Cæremoniarius @ 22:44:00
"Tu es Petrus et super hanc petram ædificabo ecclesiam meam et portæ inferi non prævalebunt adversus eam. Et tibi dabo claves regni cælorum"
He querido comenzar esta entrega, he querido primeramente dar un breve y muy sentido homenaje a quien es nuestro Sumo Pontífice, S.S. Benedicto XVI, que por obra del Espiritu Santo guía a la Iglesia por el camino de Dios.
Sin duda, el Santo Padre, como el gran erudito que es, nos ha recordado frecuentemente el tema de la "Hermenéutica de la Comtinuidad" , que debe primar siempre para el entendimiento de la Liturgia, y más aún, de la Acción Litúrgica por Excelencia, que es el Santo Sacrificio de la Misa.
Y por esto mismo, he querido poner en la palestra el tema de la Dignidad en la Celebración del Culto Divino a Dios. Y para ello, citaré la brillante aportación de Su Excelencia, Mons. Juan Ignacio González, Obispo de San Bernardo, Chile. 
Se harán algunos comentarios entre medio para recalcar ciertos puntos que considero de suma importancia. Además, explicito que la presente noticia fue facilitada gentilmente por la Agencia Católica de Noticias Aci-Prensa.
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Ante abusos, Obispo chileno alienta celebración digna de la liturgia

SANTIAGO.- El Obispo de San Bernardo (Chile), Mons. Juan Ignacio González Errázuriz, presentó algunas recomendaciones para la digna celebración de la liturgia, "pese a la claridad e insistencia con que la Iglesianos llama" a celebrarla, en algunas partes "aun se comenten abusos gravísimos".
"Lo que la Iglesia espera, especialmente de nosotros, Ministros del Señor, es que nuestras celebraciones litúrgicas sean ante todo obra de Dios Padre" recuerda el Prelado en una reciente carta pastoral.,
 Ciertamente, podemos ver una Clara Alusión al Ministerio de los Sacerdotes, los Ministros del Señor, que estan para cumplir la voluntad de Dios, expresada en las Sagradas Escrituras, y en la Tradición Apostólica - Eclesial. Sin duda, no es necesario ahondar más en esta declaración, que habla por si misma.
Ante esta situación, Mons. González, presentó "algunos aspectos que he observado y que pueden ser mejorados con pequeños esfuerzos por parte de cada uno" para hacer que la liturgia sea verdaderamente prenda de lo celestial y "fuente primaria y necesaria en la que los fieles deben beber el espíritu verdaderamente cristiano para así perfeccionarse".
Enfático y Preciso. Este obispo nos recuerda claramente el Caracter Celestial de la Liturgia, pese a ser parte de nuestra humanidad, ya que en ella, se unen cielo y tierra en un solo Sacrificio Para Gloria de Dios Padre, en Cristo Jesús, por Acción del Espiritu Santo.
A Continuación, se destacan algunos aspectos principales, a considerar:
 
En primer lugar, señala que es "necesario que en las concelebraciones usemos siempre la casulla, o dalmática para el caso de lo diáconos, llevando la propia si resulta necesario", pues "concelebrar solo con alba y estola es una excepción contemplada para casos de escasez de medios que afortunadamente no se dan en nuestra diócesis".
Con más claridad Imposible. Esto es un imperativo litúrgico. Incluso me atrevería a ir más allá: Recuperar la vestimenta religiosa: El Traje Eclesiástico digno que nos recuerda el Código de Derecho Canónico. ¿Qué pasaría con un Soldado que tiene verguenza de su Uniforme?. Ahora bien, debe siempre haber una cosonancia entre el Traje Eclesiástico Exterior, con la disposición interior del Corazón. A mi juicio, otro Imperativo Litúrgico-Eclesial es este tema.
 
En cuanto a "los Ritos iniciales y finales de la celebración litúrgica se deben hacer desde la Sede" y si no existe la posibilidad de tener un acólito "debe hacerse desde el atril portátil o fijo", sugiere el Obispo de San Bernardo.
Este tema tiene vital importancia, dado el interés del concilio por enfatizar, en primer lugar al Ambón como el Lugar Privilegiado de la Palabra, asi como el Altar, como el Lugar del Sacrificio Sublime. Por tanto, es necesario que los ritos introductorios y finales de la Santa Misa se puedan, en lo posible, hacer desde la sede, focalizando la idea del Sacerdote como el Alter Christi y como Pastor.
Tras asegurar que "en algunas ocasiones se ve a sacerdotes que durante el tiempo que se está sentado cruzan las piernas hacia adelante" y en otras "ocasiones es posible observar pequeñas conversaciones entre los concelebrantes", subraya que son posturas "que no se condice con el momento y lugar en que se está".
"En cuanto a la postura de las manos mientras se está de pie, es conveniente seguir la antigua y venerada tradición de mantenerlas juntas delante del pecho, no cruzando los brazos. Lo mismo cuando se esta sentado, las manos deben estar sobre las rodillas", precisa.
 Claro está que esto hace referencia a hacer lo que el momento indica. El Santo y Sublime Sacrificio de la Misa requiere una expresion gesticular especial, que debe siempre reflejar el interior de la persona. Por tanto, muy importante será que haya siempre una disposición adecuada para participar de la Santa Misa, en todos sus momentos: "Vivir cada Misa como si fuere la última". Este es uno de los problemas que traen las Misas con un numero Exagerado de Concelebrantes, asi como también, la participación de gente que no se involucra en el Misterio Eucarístico. Tarea importante e imperante que debe afrontarse, no solo en lo litúrgico, sino que también  por medio de la Catequética, la Espiritualidad, y la formación.

En otra parte de la carta, Mons. González destaca que en cuanto a los cantos de la Misa, en muchas ocasiones se observa que "las partes del Ordinario de la Misa como el Señor ten piedad, el Gloria, y el Cordero de Dios se sustituye por letras que no siguen las que están señaladas. Hay que buscar entre las múltiples posibilidades las que respeten esos textos", indica.
Además es necesario "revisar los cantos que usan nuestros coros parroquiales", para que sean adecuados dando "el primer lugar, en igualdad de circunstancias, al canto gregoriano", y teniendo en cuenta que "los demás géneros de música sacra, y en particular la polifonía, de ninguna manera han de excluirse, con tal que respondan al espíritu de la acción litúrgica y fomenten la participación de todos los fieles", agrega.
Sin duda este tema lo he tratado en las entregas anteriores, y creo que está demás hacer más comentarios. Solo me remito a informar que proximamente hablaré sobre los criterios para elegir cantos litúrgicos. Solo un comentario: ¡Que vuelvan los Gregorianos!.
 
Tras considerar el silencio como "elemento esencial de la celebración litúrgica", el Prelado afirma que "como parte de la celebración, debe guardarse a su tiempo un silencio sagrado". En "el acto penitencial y después de la invitación a orar, todos se recogen interiormente", lo mismo que después de la lectura, la homilía, o la Comunión.
"Intentemos hacer un tiempo breve de silencio recogido después de la comunión, sin que se cante nada, de manera que ese espacio permita la oración personal", señala. "Asimismo –continúa– es bueno que inmediatamente después de la Santa Misa, el sacerdote pueda recogerse unos minutos en el mismo templo, de manera que el mismo continúe su acción de gracias y enseñe al pueblo cristiano a hacerlo".
Claramente, el Tema del silencio, es algo fundamental en la Acción Litúrgica: Nos Permite meditar sobre el Grandísimo misterio que se lleva a cabo por la obra y gracia de la Santísima Trinidad. Oh Magnum Mysterium!. Hablaremos también de este tema en lo sucesivo.
Finalmente, el pastor concluye esta presentación con una exhortación clara, precisa, concisa, y por sobre todo, que lleva a plenitud lo expresado por el Santo Padre Benedicto XVI sobre la Continuidad Litúrgica:
 
"Son todos estos pequeños detalles y otros que cada uno descubrirá y que pueden parecen insignificantes los que expresan nuestro deseo de querer penetrar en el misterio central de la fe, la Pascua del Señor, que como sacrificio y banquete, se renueva en nuestros altares diariamente", y los que además "harán comprender al pueblo cristiano los profundos significados de los misterios de nuestra santa fe católica", concluye.
Sobran Palabras para decir lo importante que es éste punto. Dios nos de la sabiduría necesaria para buscar a Dios en lo Sagrado, para hacer su voluntad y vivir conforme a sus designios, porque suyo es el Orbe todo y lo que en él Habita. Atrevámonos a penetrar en lo profundo de la Fe: Deus Vult! (Para los que no saben Latín: Dios lo quiere!)
 
Incénsum Istud, a te benedíctum, ascéndat ad te, Domine:
et descéndat super nos misericórdia tua. 


ME PERMITO PONER ESTE VIDEO QUE PERSONALMENTE ME ENCANTÓ. DISFRUTENLO:

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