jueves, 30 de abril de 2009

[Consilium Liturgicum] - Preparación del Sacerdote para la Santa Misa.

La Preparación del Sacerdote para la celebración de la Santa Misa.
(Manual de Rúbricas, Josef Pfab, 1962).

Preliminares:
La exposición del rito de la Misa en esta paste y en la siguiente corresponde a las más recientes disposiciones del misal romano según la editio typica de 1961 y depende estrictamente del misal. Debe procurar evitarse que los puntos de vista de los autores aparezcan como prescripciones. Este esfuerzo es también una característica de la redacción de esta parte. Así pues, las formulaciones repetidas en este tomo exhortativo no deben dar lugar a interpretaciones equivocadas.

1.- El sacerdote se prepara debidamente para la celebración del Santo Sacrificio de la Misa. Es muy recomendable que haga su meditación diaria (can. 125) antes de celebrar la misa. También puede contribuir a su recogimiento para el gran acto, rezar alguna de las oraciones contenidas en el misal o breviario para este propósito (v. can. 810). Pues ha sido estimado digno de cumplir este alto ministerio en el nombre y recuerdo del Señor (v. can. 807).

2.- El sacerdote se lava las manos y reza la oración correspondiente. El simbolismo de este acto no puede despreciarse y quedar incomprendido. Luego prepara el cáliz. Pone encima un purificador limpio, sobre este una cucharita, donde sea costumbre, y luego la patena con una hostia, la que, si es necesario, purifica de los fragmentos que pueda haber. Sobre la patena con la hostia pone la palia forrada de lino; por último, lo cubre todo con el cubrecáliz. Luego pone encima la bolsa de los corporales del color de los ornamentos; los corporales se encuentran plegados dentro de la bolsa; los corporales deben ser de lienzo.

3.- Mientras se viste los ornamentos, reza las oraciones correspondientes para cada uno.

4.- Besa el amito en la cruz; se lo pone alrededor de las espaldas; se pasa las cintas por debajo de los brazos y se las ata por delante; se viste el paño adhiriéndoselo al alzacuello. Para revestirse el alba le ayuda el acólito. Se la pone introduciendo primero la mano derecha y después la izquierda. Para adaptar el alba a su cuerpo se la pone un poco larga y se la recoge con el cíngulo. El alba, por abajo, debe estar a una mano del suelo; téngase cuidado de que este bien recogida y por igual. Luego toma el manípulo, lo besa en la cruz y se lo sujeta en el brazo izquierdo. A continuación toma la estola con las dos manos, la besa de la misma forma y se la pone en el cuello, cruzando los dos extremos sobre el pecho, llevándose primero el extremo izquierdo hacia la derecha y sujetándolo con el cíngulo, luego el extremo derecho hacia la izquierda para sujetarlo de la misma forma. Finalmente se pone la casulla, dándole una caída digna.-
Ojalá que sigan existiendo Sacerdotes que sigan estas rúbricas, que benefician tanto la vida del propio sacerdote, y enriquecen su Ministerio, y de paso, enriquecen la vida de la feligresía en general. Si usted conoce un sacerdote que cumple con estas rúbricas, felicítelo. Porque hoy en día son pocos lo que prestan atención a estos pequeños consejos, en detrimento de la espiritualidad propia (si no me cree, pregúntele a cualquier fiel católico, sobre que piensa con respecto a que el sacerdote llegue uno o dos minutos antes de que comience la Santa Misa, que se reviste apurado, que no prepara las homilías, que oficia la Santa Misa en solo 20 o 25 minutos, etc.)
¿QUÉ PIENSA USTED? Agradezco sus comentarios.
In Christo +
MARCVM 

1 acotaciones de los Estimados lectores:

Monaguillo dijo...

Hace un tiempo solía haber un sitio llamado http://www.ecclesiacatholica.com que tenía mucho material en línea, de donde bajé algunos archivos, entre ellos un PDF de una sola hoja con las oraciones para recitar al revestirse.

Como no encuentro el sitio original, ni señales de él, lo he subido, y se puede descargar desde http://sanaliturgia.blogspot.com/2009/05/oraciones-para-rezar-al-revestirse.htmlEsta lindo como para enmarcar y colgar en la sacristía.