miércoles, 9 de diciembre de 2009

El Papa ha hablado.

No. El Papa no está ajeno a la realidad de la Iglesia.
Veamos la reciente nota de prensa, de Notimex, Dic-09-2009, vía SDP Noticias, vía Secretum Meum Mihi.


Ciudad del Vaticano, 9 Dic (Notimex).- El Papa Benedicto XVI advirtió hoy que el sacramento de la eucaristía no es un momento de socialización ni tiene un valor meramente simbólico, ya que en hostia consagrada se hace presente Cristo mismo.
Esto lo dijo durante la audiencia general ante varios miles de personas en el Aula Pablo VI del Vaticano en cuya catequesis habló del monje benedictino Ruperto de Deutz, quien vivió en Alemania en el siglo XI.
Relató la participación de este personaje en diversos debates religiosos de su época, como la controversia eucarística que, en el 1077, había conducido a la condena de Berengario de Tours.
"(Berengario) había dado una interpretación reduccionista de la presencia de Cristo en el sacramento de la eucaristía, definiéndola sólo como simbólica", explicó el obispo de Roma. (Comentario: Y hoy, muchos católicos la consideran como algo simbólico, sin darle la importancia que se merece. Algo he hablado del tema en una entrada anterior, sobre los errores de la "nueva teología litúrgica").
Como respuesta Ruperto defendió la presencia verdadera del cuerpo y la sangre de Cristo en las especies eucarísticas del pan y el vino, recordó.
"Debemos pensar a nuestro tiempo, también hoy existe el peligro de redimensionar el realismo eucarístico, considerar a la eucaristía casi como un rito de comunión, de socialización", dijo.
"(Nos olvidamos) fácilmente agregó- que ahí está presente realmente Cristo resucitado, el cual entra en nuestras almas para sacarnos afuera de nosotros mismos, incorporarnos en su cuerpo inmortal y guiarnos así a la vida nueva".
Durante el mensaje en español de la audiencia general Benedicto XVI saludó a un grupo de jóvenes de Cancún-Chetumal y a otro de estudiantes de Monterrey, ambos procedentes de México, así como a peregrinos de otros países latinoamericanos.
El Papa tiene los pies muy bien puestos en la tierra. Conoce las miserias de la Iglesia, y se empeña, de una u otra forma, de acabar con estas miserias. Oremos por el Santo Padre, para que Dios le fortalezca y le de salud para continuar con el Ministerio Petrino en medio de la Santa Iglesia.

1 acotaciones de los Estimados lectores:

ianmnick dijo...

Oremos a Dios por el Santo Padre.