La peste: un sano ejercicio de la memoria
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El P. Javier Olivera Ravasi ha publicado hoy en su blog un interesante
artículo en el que recurre al sano e imprescindible ejercicio de la
memoria. ¿Qué h...
QUERER A SAN JOSÉ
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Sagrada Familia con ángeles, San Juan Bautista y sus padres.
Atribuido a Diego Quispe Tito. S. XVII.
Museo de Santa Catalina, Cusco.
*«Quiere mucho a San ...
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Ortodoxos rusos reciben el doble de vino durante la comunión como medida
contra el coronavirus Leer con las debidas cautelas, ya saben Uds. que en
Rusia l...
La Oración, por Ronald A. Knox
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*Aunque yo sea polvo y cenizas, me he propuesto hablar a mi Señor, y
hablaré.*
*Génesis 18, 27.*
¿Qué es lo que hacemos cuando decimos nuestras o...
Reyes soñados
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Sueño cada año cuando llega Enero
con los sueños de niño en mi lecho
mullido y suave, con olores viejos
de dulce alhucema y blando colchón,
oyendo, muy le...
Fin de las actualizaciones
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Por motivos personales esta página ha dejado de actualizarse. Mantedremos
únicamente al día la lista de los Señores Cardenales y Obispos presentes en
la Li...
TOGLIAMOGLI IL GIOCATTOLO (…E IL FIASCO)
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“Noi lanciamo la campagna ‘liberi di partire – liberi di restare’ con 30
milioni dall’otto per mille di aiuti concreti!” così tuona Mons. Galantino,
il pri...
“Confesando” a su marido.
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Fray Rabieta tenía experiencia en el confesionario, pero la mujer que se
acercó a confesarse lo tomó enteramente por sorpresa. Sería de unos
cuarenta y pic...
Oh Jesús, Pontífice Eterno, Buen Pastor, Fuente de vida, que por singular generosidad de tu dulcísimo Corazón nos has dado nuestros sacerdotes para que podamos cumplir plenamente los designios de santificación que tu gracia inspira en nuestras almas; te suplicamos: ven y ayúdalos con tu asistencia misericordiosa. Sé en ellos, oh Jesús, fe viva en sus obras, esperanza inquebrantable en las pruebas, caridad ardiente en sus propósitos. Que tu palabra, rayo de la eterna Sabiduría, sea, por la constante meditación, el alimento diario de su vida interior. Que el ejemplo de tu vida y Pasión se renueve en su conducta y en sus sufrimientos para enseñanza nuestra, y alivio y sostén en nuestras penas. Concédeles, oh Señor, desprendimiento de todo interés terreno y que sólo busquen tu mayor gloria. Concédeles ser fieles a sus obligaciones con pura conciencia hasta el postrer aliento. Y cuando con la muerte del cuerpo entreguen en tus manos la tarea bien cumplida, dales, Jesús, Tú que fuiste su Maestro en la tierra, la recompensa eterna: la corona de justicia en el esplendor de los santos. Amén. (S.S. Pio XII)
S.S. Francisco PP
Oremus pro pontifice nostro Francisco: Dominus conservet eum, et vivificet eum, et beatum faciat eum in terra, et non tradat eum in animam inimicorum eius.