sábado, 27 de septiembre de 2008

"Pro Multis"

Pasados 17 días del mes de octubre de este Año de Nuestro Señor Jesucristo, 2008, se cumplirá el plazo que fijó la Sagrada Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Presidida por Su Eminencia Francis Cardenal Arinze, para el cambio en las palabras de la consagración de la especie del Vino en la Santa Misa, en el Rito Romano Ordinario.
Haciendo Memoria del documento, y destacando sus elementos más importantes, tenemos:

CONGREGATIO DE CULTU DIVINO ET DISCIPLINA SACRAMENTORUM

Prot. n. 467/05/L

Roma, 17 de octubre de 2006

Su Eminencia / Su Excelencia

En julio de 2005 esta Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, de acuerdo con la Congregación para la Doctrina de la Fe escribió a todos los presidentes de las Conferencias Episcopales para preguntar su estimable opinión sobre la traducción a varias de las lenguas vernáculas de la expresión pro multis en la fórmula de la consagración de la Preciosísima Sangre durante la celebración de la Santa Misa (ref. Prot. n. 467/05/L, del 9 de julio de 2005).

Las respuestas de las Conferencias Episcopales fueron estudiadas por dos Congregaciones y el informe presentado al Santo Padre. Por su directiva, esta Congregación ahora escribe a Su Eminencia /Su Excelencia en los siguientes términos.

1. El texto, correspondiente a las palabras pro multis, entregado por la Iglesia a lo largo del tiempo -que constituye la fórmula que ha sido de uso en el Rito Romano desde los siglos más tempranos- en los últimos 30 años o término cercano, en algunos textos aprobados en lengua vernácula ha sido traducido en el sentido interpretativo de "por todos", "for all", "per tutti", o equivalentes.

2. No hay duda, en cualquier caso, sobre la validez de las Misas celebradas con el uso debidamente aprobado de la fórmula que contiene una fórmula equivalente a "por todos", como la Congregación para la Doctrina de la Fe ha declarado ya (cf. Sacra Congregatio pro Doctrina Fidei, Declaratio de sensu tribuendo adprobationi versionum formularum sacramentalium, 25 Ianuari 1974, AAS 66 [1974], 661). Verdaderamente, la fórmula "por todos" seguramente correspondería a la intención del Señor expresada en el texto. Es dogma de Fe que Cristo murió en la Cruz por todos los hombres y mujeres (cf. Juan 11:52; Corintios 5, 14-15; Tito 2,11; 1 Juan 2,2).

3) Hay, sin embargo, muchos argumentos en favor de una traducción más precisa de la fórmula tradicional pro multis:

a. Los Evangelios Sinópticos (Mt. 26,28; Mc. 14,24) hacen una referencia específica a "muchos" ([la palabra griega transliterada sería polloi]) por los cuales el Señor está ofreciendo el Sacrificio, y estas palabras han sido remarcadas por algunos eruditos bíblicos relacionándolas con las palabras del profeta Isaías (53, 11-12). Sería completamente posible que los Evangelios hubiesen dicho "por todos" (por ejemplo, cf. Lucas 12,41); pero, la formula de la narración de la institución dice " por muchos", y estas palabras han sido fielmente traducidas por la mayoría de las versiones bíblicas modernas.

b. El Rito Romano en latín siempre ha dicho pro multis y nunca pro omnibus en la consagración del cáliz.

c. Las anáforas de los distintos ritos orientales, sea el griego, el siríaco, el armenio, el eslavo, etc. contienen fórmulas verbales equivalentes al latin "pro multis" en sus respectivos idiomas.

d. "Por muchos" es una traducción fiel de "pro multis" en tanto que "por todos" es más bien una explicación más adecuada a la catequesis.

e. La expresión " por muchos", mientras permanece abierta a la inclusión de cada uno de los seres humanos, refleja, además el hecho de que esta salvación no es algo mecánico, sin el deseo o la participación voluntaria de cada uno; por el contrario, el creyente es invitado a aceptar por la fe el don que le es ofrecido y a recibir la vida sobrenatural que es dada a los que participan del misterio, viviéndolo en sus vidas de modo tal que sean parte del número de los "muchos" a los que se refiere el texto.

f. En concordancia con la Instrucción Liturgiam Authenticam, ha de hacerse un esfuerzo para ser más fieles a los textos latinos de las ediciones típicas.

4. A las Conferencias Episcopales de aquellos países donde la fórmula "por todos" o su equivalente está en vigencia en la actualidad se les solicita que emprendan una catequesis de los fieles sobre esta materia en el próximo año o dos para prepararlos a la introducción de una precisa traducción en lengua vernácula de la fórmula pro multis (por ejemplo, "for many", "por muchos", "per molti", etc.) en la próxima traducción del Misal Romano que los Obispos y la Santa Sede hayan de aprobar para el uso en su país.

Con la expresión de mi alta estima y respeto, permanezco, Su Eminencia/Su Excelencia

Devotamente suyo en Cristo.

Francis Cardenal Arinze
Prefecto.
Como podemos apreciar, claramente se hace hincapié, por medio de numerosos argumentos y una explicación teológica y doctrinal completa y precisa, de la necesidad en la FIDELIDAD A LAS TRADUCCIONES DEL TEXTO LATINO. Como ya hemos visto, en las entregas anteriores, las traducciones erróneas hacen perder el "Espíritu" y la significación de los textos, llevando esto a un verdadero problema litúrgico.

Por tanto, es de esperar que esta solicitud de carácter obligatorio de la en otro tiempo llamada Sagrada Congregación de Ritos, sea acogido de buena manera, y sea también puesto en práctica, teniendo mejor suerte que otras instrucciones, como por ejemplo: Liturgicam Autenticam, sobre el tema de las malas traducciones en algunas lenguas vernáculas (Este es, por si no lo ha notado, el peligro de la utilización de las lenguas vernáculas en la Santa Misa), o también como la propia Redemptoris Sacramentum, sobre lo que se debe y no se debe hacer en la Santa Misa (Donde se enumeran una serie de abusos litúrgicos que se pueden evidenciar y se dictan instrucciones sobre estas prácticas).

En entregas posteriores, analizaremos los abusos litúrgicos enumerados en la instrucci ón Redemptoris Sacramentum, buscando el origen del abuso, asi como también, dando algunas directrices sobre como erradicar estas heteropraxis (errores en la Paxis).

Finalmente, solo recomendar muy encarecidamente, asi como lo han hecho los Padres y Doctores de la Santa Iglesia, tener muy encuenta practicar la Ortodoxia de la Fe, es decir, lo que corresponde a los principios de la Fe, tal como el Evangelio y la Iglesia ha enseñado, además de tener una Ortopraxis, es decir, la práctica, en especial litúrgica, de estos principios, que estan basados en la doctrina verdadera de Cristo, que reside en la Santa Iglesia Católica.

In Christo +
MARCVM

Pd: Los invito a aportar con sus valiosisimos comentarios, además de votar en nuestra encuesta del Mes. En cuanto a la Encuesta de este mes, evidenciamos según la imagen adjunta, que el Abuso Litúrgico más presenciado por nuestros visitantes, es el uso de cánticos antilitúrgicos, es decir, que no se rigen por la norma de la Iglesia y de la Sagrada Tradición... A reflexionar sobre este tema....

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jueves, 11 de septiembre de 2008

Música Litúrgica [IV]

Siguiendo con el tema de la música litúrgica, y dando una continuidad al aspecto de las malas traducciones de los textos ordinarios de la Santa Misa, debemos analizar los últimos cantos, posteriores al Credo, los cuales son El Sanctus, el Pater Noster, el Agnus Dei, y finalmente, el Communio.
1.- El Sanctus.
El Sanctus, es un canto previo al Canon de la Santa Misa. Tal como nos describe la liturgia, el Sanctus es el canto más importante de la Misa. Es un himno de alabanza a Dios por su grandeza, de acción de gracias por todas sus bondades, y que da perfecto broche de oro al Prefacio de la Misa, por supuesto, con un asidero bíblico preciso, que podemos encontrar en los cantos de Latría de los Ángeles (Is. 6,3 ; Ap. 4,8), asi como también, frases del Evangelio (Mt. 21,9).
Lamentablemente, como otras oraciones y cánticos, su letra original ha sido deformada, llegando a una traducción muy poco precisa:
En la imagen, podemos visualizar el Sanctus en su Versión Latina, con su Traducción correspondiente. En la imagen que continúa, podremos ver el Texto actual del Sanctus (vulgarmente llamado Santo), que se puede encontrar en el Misal Romano:
Como podemos ver, hay un cambio substancial en el texto, en cuanto a que no se corresponde con el saludo de los Ángeles del texto de Isaías 6,3. 

Sin embargo, como si esta alteración no fuera menor, existen muchos "Coros" en la actualidad, que ejecutan Piezas totalmente fuera del ordinario de la Misa, utilizando cantos inapropiados, como por ejemplo, Santos con sus letras diferentes a la forma dada por el Misal, Cantos diferentes del Santo, extralitúrgicos, sin el sentido original de este canto (por ejemplo, Santo es el Señor Alelluia..., Hosanna al Hijo de David..., entre otros).
Como vemos, existen alteraciones indebidas, las cuales debiesen ser expulsadas de la liturgia, reemplazandola con cantos según los textos litúrgicos aprobados: Es decir, es bueno que se cree música nueva, con las disposiciones que nos entrega el Magisterio, pero que respete la norma instrumental litúrgica, asi como también, los textos litúrgicos correspondientes.

2.- Pater Noster.
 
El Pater Noster es también un texto que ha sido modificado, hecho grave dentro de nuestra liturgia. No nos referiremos mayormente a él, puesto que tendremos una entrega dedicada exclusivamente dedicada a las oraciones del cristiano.
Sin embargo, solo podemos decir que la mala traducción de este texto, ha sido motivo de polémica, como el cambio de "... Nuestras Deudas..", por "... Nuestras Ofensas...". ¿Hasta qué punto una Deuda es igual a una Ofensa....?. En fin, como hemos dicho, se abundará en el tema proximamente.
3.- Agnus Dei. 
El Agnus Dei (vulgarmente conocido como "Cordero de Dios"), corresponde también a un canto litúrgico de gran importancia.
En cuanto al Agnus Dei, podemos decir que el único, pero no menor detalle, es el cambio de número en cuanto se refiere al Peccata Mundi (Los Pecados del Mundo).
Como hemos dicho, el gran error recae en lo que es la identificación de todos los pecados del mundo en que vivimos, en uno solo, del cual nunca se ha hablado. Por tanto, la traducción, contradice a la tradición de la Iglesia, además de no concordar con la idea que expresa Juan Bautista, autor de esta hermosa frase, al estar con Cristo.
Podemos ver los errores a través de una tabla:

Tal como decíamos anteriormente, es evidente el error de traducción, que evidentemente conlleva un error teológico-doctrinal.


4.- El Communio.

Este cántico, muy común en la Veteroliturgia, hoy por hoy, rito romano Extraordinario, abarca, no solo la antifona de la cual está compuesta, sino que también los cantos y obras propias para el momento de recibir a Cristo en la Santa Comunión. Destacados autores han creado cánticos muy acordes al momento, que llevan a una profunda comunión en el silencio de la oración, además de suscitar sentimientos de Amor hacia quien recibimos en la hostia consagrada: A nuestro DIOS: Podemos nombrar obras como O salutaris hostia, Panis Angelicus, Tantum Ergo, Adoro te devote, Pange Lingua, Tollite hostias, entre otros.


Sin embargo, pese a que en la reforma litúrgica se conservó la antífona del Communio, la cual frecuente y usualmente ni siquiera se reza, se ha hecho ua masacre, en cuanto a la utilización de canciones que hacen todo, menos llevar al alma a un silencio interior orante, para acoger a Jesucristo de manera óptima en nuestros corazones: Con ello, nos referimos a cantos con percusión, demasiado alegres, con una letra que no viene al caso, e incluso, se utiliza el momento de la Santa Comunión para el Lanzamiento de las nuevas composiciones de los cantautores católicos, que, si bien son un aporte en la evangelización, no son para uso litúrgico. En este punto, repito nuevamente (para que quede en claro): NO TODAS LAS CANCIONES CATÓLICAS SON DE USO LITÚRGICO!. Debemos saber, mediante un buen discernimiento, que no todas las canciones son con fines litúrgicos, dado que la liturgia busca siempre ser Sobria, Elegante, y por sobre todo, que lleven a los fieles a la oración y a la conversión.

Para finalizar este apartado de música litúrgica que hemos presentado, sin duda queda hacer una fuerte apreciación, en torno, las traducciones: Al realizar la reforma, se apuró demasiado el tema de la traducción de los textos litúrgicos, cometiendo en ellos, ya sea deliberadamente o sin intención, errores graves de carácter teológico y doctrinal. Además, queda como tarea establecer con buena fe y muy buena lectura del magisterio de la Iglesia, una norma clara para la selección de los Cantos Litúrgicos: Si para celebrar una boda, no se utilizan ritmos como el Reggeatton o la Cumbia, sino que se usa el Vals y otros clásicos, en cuanto a música profana, y composiciones como el Ave María de Schubert, para la celebración del Sagrado Vínculo, con mayor razón, debemos preocuparnos de seleccionar los cantos adecuados para el decoro de la Sagrada Liturgia, donde rendimos el culto a Dios, en acción de gracias por sus innumerables beneficios, y donde, principalmente en la Santa Misa, ofrecemos como Sacrificio Agradable a Dios a su propio Hijo, Jesucristo, para la salvación de quienes creen en Él, todo, por Obra del Espíritu Santo, Dador de Vida, que procede el Padre y del Hijo... (y podríamos seguir con el Credo Niceno...).-


Para Mayor Gloria de Dios.
In Christo +
MARCVM
Instaurare Sacra!

sábado, 6 de septiembre de 2008

Música Litúrgica [III]


Continuando con el tema de la Música Litúrgica, analizaremos nuevamente algunos aspectos importantes para corregir en el corto y mediano plazo.
Y para ello, siguiendo el análisis anterior que hemos hecho a las "traducciones" (que me atrevería a clasificar como Malas Traducciones), de los textos y cánticos litúrgicos, procederemos a observar algunos importantes cantos dentro de la Santa Misa, como lo son el Gradual, el Alelluia y el Credo, dejando para nuestra próxima entrega el Sanctus y el Agnus Dei, junto a otros canticos pertenecientes a los ritos finales de la Misa.
De igual forma, invito al lector a hacer sus aportaciones y comentarios, para lo cual dispone del sistema de comentarios, asi como también, de nuestro correo.
1.- El Gradual.
El gradual se corresponde actualmente, en la liturgia del Rito Romano Ordinario, al Salmo Responsorial.
Como es de esperarse, en cuanto a las traducciones, estas no son adecuadas, entre una y otra linea Editorial, variando entre los Leccionarios de origen Español, Mexicano, y de la propia conferencia episcopal de cada país. Sin duda, muchas veces estas malas traducciones alteran de manera prominente el sentido mismo del Salmo, como sucede, por ejemplo, con las antífonas:
El Señor es Compasivo y Misericordioso
y
El Señor es Bueno y Clemente.



Sin duda, el uso de las palabras anteriormente destacadas como sinónimos, altera en demasía el significado total de los textos litúrgicos. Asi mismo, alterar los salmos, constituye una alteración a la Palabra de Dios, y por tanto, es reprobable y condenable.
Un vez más, se hace un intento de manipulación de la escritura sagrada, al igual que lo hicieron los protestantes, con Lutero y sus seguidores a la cabeza.

Además, en cuanto a estructura, se ha quitado del Gradual (hoy Salmo), al igual que de otras antífonas cantadas en la Misa (A saber, Introito, Ofertorio y Communio, hoy llamadas, Antifonas de Entrada, y de Comunión [La correspondiente al Ofertorio fue eliminada]), se puede destacar la falta del rezo del Gloria Patris al finalizar cada uno de los canticos mencionados, junto con el Gradual. Nuevamente, esto evidencia la idea de la "completa" renovación, tirando por la borda los casi 2000 años de tradición apostólica (a la fecha de la puestan en marcha de esta Reforma Litúrgica post-conciliar).
2.- Alelluia
Sin duda, una de las piezas más maravillosas compuestas para la Santa Misa, que conforma una alabanza y aclamación para la proclamación del Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo, quien, en persona del Sacerdote, nos exhorta, enseña y acompaña.
Pero, lamentablemente, este cántico no se ha escapado de las garras de quienes desean cambiar todo lo relacionado con la veterolitugia.
Un ejemplo de ello, son las adaptaciones de cantos profanos, a los cuales se les sustituye su letra por el Alelluia, intercalado con algunos tropos que distan mucho de la finalidad del Alelluia.
Además, siempre podremos encontrar la inclusión de intrumentos musicales que se alejan del culto de la Santa Misa, como lo son las guitarras eléctricas, baterías, bajos eléctricos, percusión, flautines, flauta traversa, entre otras alimañas.
Sin duda, esto constituye un acto Execrable, limitando el canto del Alelluia a un verso cantado al ritmo de la batería, para hacer más ameno el ponerse de pie, por parte de quienes participan de la Misa, además de infundirle un equivocado "espíritu juvenil" a todo aquello.
Podría nombrar una multitud de cantautores, que con sus supuestos "cantos litúrgicos" van en contra de lo dicho por el mismo Concilio, en la constitución de Sagrada Liturgia, a saber, Sacrosanctum Concilium. Sin embargo, no los nombraré, por caridad para con ellos.
3.- Credo
Sin duda, el Credo es una de las partes más bellas de nuestra liturgia, porque en él se puede encontrar lo básico de nuestra fe, que todo Cristiano DEBE Creer.
La liturgia, desde los primeros siglos, ha incluído en la liturgia el maravilloso Credo Niceno-Constantinopolitano, cuyo nombre se debe a que fue realizado durante estos 2 primeros Concilios Ecuménicos de la historia de la Iglesia (a saber, Nicea y Constantinopla [I]).
Sin duda, el Credo muestra todas las verdades de la Fe, y constituye un elemento importante dentro de la Eucaristía, siendo hechas por su magnificencia, muchisimas composiciones musicales litúrgicas, entre las que encontramos a diversos autores, como Mozart, Perosi, entre otros, asi como también del extenso repertorio de Ordinarios de la Misa del Canto gregoriano.
Lamentablemente, despues del Concilio, se ha introducido en la Misa, un Credo simplificado, que solo entrega lo fundamental, dejando de lado algunas precisiones necesarias. Como es de imaginarse, por lo general, el Credo denominado como "Símbolo de los Apóstoles", contiene menos de lo esencial, siendo superado por otras formas de expresión de la fe, como el Credo Atanasiano, el cual es utilizado frecuentemente por los protestantes (Modificado claro está).
Sin duda, el Concilio ha dejado a facultad de cada sacerdote y segun las costumbres del lugar, la utilización de el Credo de Nicea y Constantinopla. Lamentablemente, este "CASI" no es utilizado, debido a que su extensión es un poco mayor, y contradice el principio de "queremos la misa lo más corta posible", que consituye un abuso litúrgico aún para nuestra Liturgia del Novus Ordo Missae.
Dejo a continuación una comparativa entre ambos credos. (Presumo que el estimado lector conoce el Credo NicenoConstantinopolitano en Latín. De no ser asi, puede conocerlo haciendo clic AQUÍ)
(Para ver la Imagen, Hacer clic sobre ella)

In Christo +
MARCVM
"Instaurare Sacra"