miércoles, 25 de febrero de 2009

Quadragesima A.D. MMIX

«Memento, homo, quia pulvis es, et in púlverem revertéris.» (Gen. III, 19)
Con el Miércoles de Ceniza (Feria Quarta Cinerum) inicia uno de los Tiempos más importantes en la Liturgia, que corresponde a la Cuaresma. Es un tiempo privilegiado para preparar nuestro corazón y nuestro ser entero a los Misterios de la Redención humana que tienen su momento cúlmen en el Viernes Santo, día en el que Nuestro Señor Jesucristo muere en la Cruz, pagando por nuestros pecados el precio más grande posible: su Preciosísima Sangre.
A continuación, una breve reflexión sobre el significado de este Miércoles de Ceniza, tomada del libro "Doce Nos Orare" de Fr. Joaquín Sanchis Alventosa, O.F.M. con algunos comentarios del editor.
***
"Ninguna función litúrgica más tétrica e impresionante para el mundano que la de hoy. Para nosotros no deja tampoco de serlo. Es grave el tono que adopta la Liturgia, y es seria asimismo la enseñanza de encubre la ceremonia de la Imposición de la Ceniza. Despertando la conciencia de nuestra nada, nos introduce la Iglesia en el santuario cuadragesimal, cuya puerta santa se abre hoy solemnemente. Aprovechemos día de tanta riqueza litúrgica. [Nótense dos cosas: Primero: cuadragesimal se refiere a la Cuaresma; Segundo: La idea es que la liturgia de Miércoles de Cenizas sea notablemente sobria, de manera de representar la idea del tiempo de cuaresma, que es de reflexión, profunda conversión, y claramente, las prácticas cuaresmales del Ayuno y la Abstinencia. Sin embargo, en muchos lugares, con el famoso pretexto de que la Misa es una Fiesta Muy alegre la Cuaresma es un tiempo de preparación a la alegría Pascual, y no habiendo una debida preparación para vivir TODOS los misterios que se conmemoran en la Semana Santa, se transforma en algo totalmente diferente (y que puede ir en detrimento de la fe de las personas).]
I.- Hemos de acabar en polvo.-«Acuérdate, hombre, de que eres polvo y en polvo te has de convertir.» Así habla hoy la Iglesia a todos los mortales. Iguales palabras dirige al rey en su palacio que al leproso en su mísera y asquerosa camilla. Verdaderamente nadie escapará a la acción devoradora de la muerte. Ni los cuerpos regalados de los voluptuosos, ni las bellezas admiradas por el mundo. Los gusanos se cebarán un día en los cuerpos muelles y roerán implacables la tez sedosa bruñida de vanidad, no menos que las carnes macilentas de un mendigo. ¿Para qué, pues, tanto mimo y regalo? ¿Interesa acaso dar suculento pasto a los gusanos? ¿A qué tanta vanidad y presunción? ¿No ha de acabar todo cuerpo en polvo de la tierra? Un puñado de polvo se pisotea con desprecio; nadie se cuida de él, a no ser para arrojarlo a la basura. Y ¿seguiremos rindiendo culto sacrílego al cuerpo, cortejándolo y cumpliendo sus deseos ilícitos, o por lo menos, mimándolo con demasía?.
 [Es curioso que al leer la primera parte, vemos que esta meditación, escrita hace más de 50 años, toma una gran actualidad. Y es porque la palabra de Dios siempre es actual. Y cuanto más en los tiempos en que el pueblo le vuelve la espalda a su Dios...].
 
II.- Consagrados en penitentes.- La imposición de la ceniza es resto de un rito antiquísimo, de la antigua disciplina penitenciaria. En los albores de la cristiandad, los pecados públicos eran castigados públicamente, y hasta con exclusión del gremio de la Iglesia los más graves. La Cuaresma era el tiempo de pública reconciliación. Al principio de ella recibían los penitentes el vestido de la penitencia: el saco y la ceniza. En Roma tenía lugar esta ceremonia imponente en la iglesia de Santa Anastasia. Desde allí dirigíanse en procesión los penitentes, junto con los catecúmenos y los demás fieles, al templo de Santa Sabina, donde se celebraban los oficios divinos. Esa procesión repetíase todos los días de la Cuaresma, sólo que se cambiaba el punto de reunión de los fieles (iglesia de la colecta) y el punto donde se celebraba la Misa (iglesia estacional). A la primera parte de la Misa - la instructiva - asistían todos; llegado el ofertorio, penitentes y catecúmenos abandonaban el templo, como indignos de asistir al santo sacrificio.
Al enfriarse la piedad de los fieles, cayó en desuso la pública penitencia; pero el rito de la imposición de la ceniza subsistió. Desde entonces, ya no se reduce a los públicos pecadores. Todos, justos y pecadores, nos acercamos a recibir el hábito de penitentes, porque todos, sin excepción, hemos pecado.
Cuando te llegues, pues, hoy a recibir la ceniza, piensa en el valor de esta ceremonia. Con ello, declaras que vas a sustituir, durante la Cuaresma, al grupo de penitentes del antiguo rito. Imagínate la impresión que aquellos fervorosos penitentes harían en el ánimo de los romanos que contemplaban su cotidiana procesión, y procura durante este santo tiempo despertar análogos sentimientos en los ángeles que contemplarán diariamente tus ejercicios cuaresmales. Recibe la ceniza con plena conciencia de tu natiraleza pecadora, con la convicción de que en este día se te consagra en penitente; y aprovecha luego la Cuaresma para hacer frutos dignos de penitencia. Las sentidas oraciones y las plásticas instrucciones de la Liturgia cuaresmal renovarán en ti los sentimientos que hoy te inspira la seria y grave ceremonia a la que asistes. Forma ya firmes resoluciones para el santo tiempo que comienza. Mira con qué ejercicios de penitencias lo santificarás y justificarás el hábito de penitente que hoy vistes.
[A medida que leemos más esta reflexión encontramos la invitación que nos hace la liturgia para este tiempo de Cuaresma. Debemos justificar el hábito de penitentes del que nos revestimos durante la cuaresma, y Hoy, es tiempo de ver como hacerlo.]
III.- La larga cuaresma de la milicia terrena.- Toda la vida de los hombres se mueve entre aquel triste miércoles de cenizas primero, cuando nuestros padres Adán y Eva escucharon la sentencia divina que les arrojaba del paraíso, y oyeron la voz terrorífica de «Polvo eres, y en polvo te has de convertir», y aquel otro día en que las trompetas de los ángeles apocalípticos despertarán a todos los mortales del sueño de la muerte, anunciando el día de la resurrección. La vida del hombre es, pues, una larga Cuaresma, tiempo de penitencia. Por eso ningún otro ciclo litúrgico habla tan directamente a nuestras almas como el presente, el tiempo del destierro babilónico. El espíritu humano no se aviene con gusto a esta verdad; canta con mayor placer las notas jubilosas del Aleluya que las graves del Parce Domine. Pero ésa es la realidad, y a ella nos hemos de atener. Alimenta, por tanto, el espíritu de penitencia que debe acompañarte durante toda la existencia terrena. Los cantos y las oraciones litúrgicas te ayudarán admirablemente a ello. Al escuchar hoy las palabras que acompañaron a la sentencia de condena de nuestros primeros padres, oye tu propia sentencia, y procura obrar cual conviene a tu estado de castigo, a fin de que algún día se te abran las puertas de la terrible cárcel de corrección, caigan de tus pies y manos los grullos que te aherrojan, y se convierta en copiosa bendición la sentencia que un día contra ti se fulminó."
***
La anterior reflexión, realmente dice de manera muy sencilla y clara lo que es la cuaresma, y nos invita a ser partícipes de este tiempo que la liturgia nos ofrece para preparar el corazón al gran Misterio de la Redención humana, en la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.
 Ps. LXVIII, 17. 
Exaudi nos, Domine, quoniam benigna est misericordia tua: secundum multitudinem miserationum tuarum respice nos, Domine.
Ps. LXVIII,2.
Salvum me fac, Deus: quoniam intraverunt aquae usque ad animam meam.

Escúchanos, Señor, pues compasiva es tu gran misericordia; no escondas a tus siervos tu luminoso rostro.
Sálvame Tú, mi Dios; no me sumerjan y me ahoguen las aguas.

lunes, 23 de febrero de 2009

El Concilio Vaticano II y la Liturgia.

"Quasi modo geniti infantes"
En los últimos años hemos venido experimentando un grave proceso de secularización de la Iglesia. Y la Liturgia no está exenta de este problema. 
Denis Crouan, Presidente de la Asociación Internacional Pro Liturgia, escribe en su página un interesante artículo sobre el Vaticano II y la liturgia, haciendo un breve análisis sobre la aplicación del mismo Concilio en la Liturgia. Y es que el tema de la Verdadera y Correcta Hermenéutica del Concilio es un tema que no acabará, debido a las diversas y erróneas interpretaciones por parte del Clero y de los fieles. A continuación, la Traducción de este interesante artículo, cortesía del blog Hoc Signo (que usted puede visitar aquí):

“A nosotros, simples “fieles de base” que formamos parte del pequeño número de personas que frecuentan todavía (mientras la edad lo permita) las Misas dominicales, ya nos empacha el discurso hipócrita de nuestros obispos, de nuestros vicarios episcopales, o de nuestros sacerdotes que siempre tienen en la boca al Vaticano II –sobre todo tras el levantamiento de las excomuniones- pero que nos prohíben a nosotros, los fieles, recibir y aplicar el Concilio.
Estamos hartos de enterarnos que sacerdotes, directores de coro, organistas… son destituidos de un día para otro por el único motivo de servir a la liturgia de la Iglesia –que no es la de la pastoral local- y de respetar el misal romano. Misal que dice textualmente que nadie puede modificar la liturgia, que dice que el canto gregoriano debe (y no “puede”) ocupar el primer puesto, que dice que hay que (y no que “se puede”) estar atento a las normas de la Presentación General y a la práctica debida del rito romano, más que a los gustos personales o al propio criterio. Sí, sí: todo esto está escrito.
Estamos cansados de tener que soportar equipos interparroquiales de laicos cuya pretensión, inversamente proporcional a su competencia, es imponernos sus tonterías en el transcurso de sus misas-karaoke, supuestamente para favorecer la participación. ¿La participación en qué?, ¿en la necedad general?.
Estamos cansados de tener que soportar celebraciones cara al pueblo que nos obligan a ver ante nosotros a celebrantes descuidados en sus vestiduras y en su comportamiento.
Todo lo que vemos, lo que cantamos, lo que nos hacen hacer, lo que estamos obligados a soportar de domingo en domingo para cumplir el precepto dominical… está muy alejado de la liturgia querida por el Concilio, que tanto reclaman nuestros clérigos.
Y es que no hay diez obispos en Francia, -¡sí no hay diez!-que respeten la liturgia y que quieran –o que puedan- hacerla respetar en las iglesias de sus diócesis respectivas.
Se puede decir que en tal sitio la liturgia es adecuada. ¿Pero qué es una liturgia “adecuada” o “correcta” en el estado actual de cosas?. ¿Se trata simplemente de que una Misa es, ocasionalmente, menos mala o más aceptable que otras?. Sí tal es el caso estamos equivocados, porque la cuestión no es conocer o encontrar una Misa mejor celebrada que otras, la cuestión es tener en todas partes, a todas las horas, y en todas las iglesias, una liturgia celebrada con estricto respeto al misal romano. Es decir una liturgia en la que, como mínimo el Ordinario, es en gregoriano, el servicio de altar está al menos asegurado por dos acólitos, el presbiterio está desprovisto de todo lo que no sea estrictamente necesario para la celebración (sillas, banderas, papelitos, micros, cubre altares, animadores o animadoras, ministros “sistemáticamente extraordinarios” de la comunión, lectores en vaqueros y zapatillas de deporte…etc), con un celebrante que sepa cantar y hablar sin tonos melindrosos, que sepa ser digno (¡mantener las manos juntas!), que se prohíba modificar cualquier cosa de las que están dispuestas por el misal.
Esto es lo mínimo para empezar a tener la liturgia querida por el Concilio.
Concluimos pues que estamos muy lejos en el 95 % de las parroquias.  Y seguirá siendo así mientras la liturgia no sea correctamente enseñada en los seminarios y en las casas religiosas, y mientras los obispos guarden silencio ante lo inadmisible; como es desgraciadamente el caso.
Sí: nosotros, simples fieles, estamos hartos de ser los rehenes de un clero que siempre tiene el “Vaticano II” en la boca, y sin embargo ha sido incapaz de estudiar y de aplicar el Concilio como debe ser aplicado”. 
Lo más curioso de este brillante artículo, es que está relacionado con la realidad de Francia, país de donde proviene el autor. Si analizamos con detenimiento, veremos que esto sucede en todas partes. En nuestros entornos estamos rodeados de este fenómeno global, donde se ha perdido el respeto a Dios.
Si nuestros Obispos y Sacerdotes leyeran este artículo ¿Serían capaces de vislumbrar que esta es la realidad que impera hoy en la Santa Iglesia de Dios?. Al parecer, no serían capaces. El mismisimo Papa, S.S. Benedicto XVI, ha tratado de explicar de diversas maneras estos problemas que van en detrimento, no solo de la Liturgia, sino que de la Vida misma, pero son los mismos clérigos, en unión con los enemigos de la Iglesia, que lo critican y lo califican de "anticuado" o de "pre-conciliar", siendo que verdaderamente el Papa está liderando los intentos por hacer una verdadera Hermenéutica del Concilio a la Luz de la Tradición de la Santa Iglesia...

Kyrie Eleison
Christe Eleison
Kyrie Eleison.

martes, 17 de febrero de 2009

La Iglesia en Austria.

 
En vista de los acontecimientos ocurridos con el nombramiento de Mons. Wagner como Obispo auxiliar de Linz, y de como, por presiones de la Conferencia Episcopal de Austria, el elegido obispo ha debido renunciar a este nombramiento pontificio, se hace necesario hacer un pequeño análisis de lo sucedido.
I.- Nombramiento Episcopal y primeras reacciones.
Con fecha 31 de Enero del Año 2009, la Santa Sede hace público el nombramiento, por parte del Santo Padre Benedicto XVI, del Padre Gerhard Maria Wagner, como Obispo Auxiliar de Linz, en Austria.
Según informó La Buhardilla de Jerónimo, Poco después de conocido su nombramiento, se siguió un escándalo mediático debido a algunas declaraciones previas del P. Wagner (considerando la homosexualidad como una enfermedad; aludiendo a la secuencia de literatura "Harry Potter" como "satánica"; y refiriéndose al huracán Katrina que azotó la ciudad de New Orleáns en el 2005 como un “castigo divino”, debido a la destrucción de numerosas clínicas de aborto).
La oposición de la Iglesia en Austria fue muy fuerte. La gran mayoría de los decanatos mostró su desacuerdo. Algunos fieles “abandonaron” la Iglesia. Los obispos diocesanos convocaron a una reunión de emergencia ante la “crisis”. Algunos decanos de la diocesis de Linz habían decidido hacer público su descontento en la ceremonia de la consagración episcopal, planeada para el 22 de marzo. Más aún, manifestarían su descontento llenando la ceremonia de monaguillas, algo que el P. Wagner no permite en su parroquia.
Un tal Peter Hurka de “Somos Iglesia” sostiene que la renuncia de Wagner “es tan solo la mitad de la batalla, dado que Wagner no es un caso accidental en la Iglesia sino que ésta tiene una falla sistemática”; a la vez que sugiere que sean las parroquias las que trabajen en la confección de la lista de los candidatos al nombramiento. El anterior antecedente constituye uno de los indicios de la reaparición del famoso Galicanismo, condenado expresamente por el Concilio Vaticano I, a través de la publicación del Dogma de la Infalibilidad Papal, durante el reinado del Papa S.S. Pio IX, de feliz memoria. De este tema hablaremos más adelante.
II.- Reacciones del Electo Obispo Wagner.
Después de todo lo acontecido, y según lo publicado el Lunes 16 de Febrero de 2009 por la Buhardilla, se tienen antecedentes de que el Padre Wagner ha pedido al obispo de Linz Ludwig Schwarz que hiciera pública una declaración: “Debido a la crítica feroz, me he puesto en oración, y después de consultar con el obispo diocesano, llegué a la conclusión de pedirle al Santo Padre en Roma que retire mi nombramiento como obispo de Linz”.
Compartiendo la opinión de la Buhardilla de Jerónimo, es  del todo comprensible la decisión del Padre Wagner, y sin duda la ha tomado buscando el bien de la diócesis y de la Iglesia en Austria. También es comprensible que el Santo Padre acepte su renuncia, ya que es el mismo Wagner quien la ha pedido. Pero sin duda, de todo esto queda un sabor muy amargo.
Junto con este hecho, también se ha aprovechado esta nueva oportunidad para criticar y humillar al Papa, y no solo por parte de fieles e infieles, sino que por parte de la mismísima jerarquía católica en Austria. Y eso, PRECISAMENTE ESO, es lo que huele a Galicanismo.
Pero lo peor está aún por venir...

III.- "Carta Pastoral" del Episcopado Austríaco.
... y de manos de la mismísima Conferencia Episcopal de Austria, de la cual es miembro el Cardenal Christoph Schönborn, quien hace poco desató una gran polémica al presidir una "Misa de Jóvenes", pasando a llevar una serie de normas litúrgicas, algunas consideradas como graves por la Instrucción "Redemptoris Sacramentum" de S.S. Juan Pablo II.
Para poder analizar tal carta, que en nuestra opinión es una declaración totalmente inadecuada, iremos haciendo comentarios. La traducción de esta carta es de parte de La Buhardilla de Jerónimo:
 ***
Queridos católicos, queridas hermanas y hermanos en la fe, queridos ciudadanos de nuestro país. Los obispos diocesanos de Austria se reunieron el lunes para buscar, en la oración común, discutir los eventos de los últimos días que han causado preocupación y enojo dentro y fuera de la Iglesia. Le debemos a nuestra gente una clarificación, pero también queremos expresar nuestra esperanza de que, como en toda crisis, también existen oportunidades. Esto puede solamente significar, para nosotros como Iglesia, que nos centremos en Cristo y seamos abiertos. Nuestro discurso sobre Dios siempre debe ser también un discurso acerca de las personas. Para la interacción en la Iglesia, esto significa escucharnos mejor unos a otros, ser capaces de ver juntos “los signos de los tiempos” con los ojos de la fe. De esta forma, la Iglesia puede servir a todas las personas.
De esta forma de iniciar la llamada "Carta Pastoral", se desprenden muchas cosas: En primer lugar, los Obispos quieren dar a conocer, de una manera sutil pero no menos poderosa, la versión oficial de los acontecimientos en torno al tema del Obispo electo. Junto con ello, hacen una serie de alusiones a "Centrarse en Cristo", pero a su vez siendo abiertos. La pregunta del millón de dólares (o, para que entremos en contexto, de Euros), es: ¿Qué se entiende por abierto?. En lo sucesivo veremos la respuesta a esta pregunta. Otra cosa que destaca es la aparición de la mítica frase de "Los Signos de los Tiempos". En mi opinión personal, muchos Clérigos han entendido de manera errada el concepto entregado por el Concilio Vaticano II, haciendo que la Iglesia se acomode a los signos de los tiempos, y con ello, entregándola al Secularismo imperante, en contra del lo que indica el concilio, en la línea de Interpretar los signos de los tiempos para buscar la forma de evangelizar. Es clara la diferencia: La errada interpretación implica la adaptación de la forma y del fondo, mientras que el Concilio invita a adaptar solo la forma, manteniendo el fondo, que es lo esencial de la Fe.
1. La primer palabra está dirigida a los fieles, que comparten con los obispos la aflicción de una crisis, y que no obstante han mostrado su completa confianza. Los fieles han tenido que experimentar algunas críticas, incluso el ridículo y el rechazo, causados en parte por errores en la Iglesia. Mucha gente en esta situación probó su lealtad y su amor por la Iglesia. Agradecemos a las muchas personas que han rezado para que la Iglesia resista y ofrezca a la gente las bendiciones de Dios. Agradecemos a los obispos, sacerdotes y diáconos por su apoyo al episcopado, para que éste sea servidor de la unidad. Agradecemos a las muchas personas que tienen algún oficio importante; a los voluntarios que trabajan generosamente para las parroquias, en favor de los jóvenes, de los que sufren, de los enfermos, de los que están en alguna emergencia; y a aquellos que fortalecen una sociedad solidaria. El agradecimiento también se aplica a las muchas personas que en Austria, en distinta proximidad o distancia, confían que la Iglesia ha lidiado con esta difícil situación.
Curiosamente, los Obispos de Austria consideran las últimas decisiones del Santo Padre (Específicamente el Levantamiento de las Excomuniones a los obispos de la FSSPX (y en especial, lo relacionado al llamado Williamsongate), y el ya documentado nombramiento del P. Wagner como Obispo de Linz) como un error de la Iglesia. Es claro, en este caso, que estos obispos no tienen la sencibilidad pastoral del Santo Padre, que busca la Unidad de la Iglesia y la sanación de las múltiples fracturas, producto de la errada interpretación del Concilio Vaticano II.
2. La Iglesia Católica en Austria es la comunidad más grande de nuestro país, y es parte de la comunidad mundial de la Iglesia Católica. Esto involucra la comunión real con el Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro. Así como nosotros los obispos conocemos la lealtad de los fieles, queremos mostrar nuestra adhesión al Papa en estas serias y estresantes situaciones - esto es una expresión de lealtad, que ha de ser mantenida precisamente en los tiempos difíciles. Esta adhesión es también un elemento inseparable de la identidad católica.
Ahora bien, como dice este punto, ¿Es la oposición a las decisiones del Papa y la manifestación de este descontento la forma de Fidelidad de la Iglesia de Austria ante el Sumo Pontífice, Sucesor del Apóstol Pedro? Al Parecer, la respuesta es Si. Sin embargo, ellos olvidan algo importante. No solo se busca la Adhesión al Santo Padre, sino que también los Obispos deben ser Obedientes a las decisiones tomadas por el Pontífice, las cuales ha estudiado y rezado intensamente.
3. En este contexto, queremos hacer una declaración acerca de la “revocación de la excomunión” a los cuatro obispos consagrados ilícitamente en 1988. El Papa Benedicto XVI ha declarado inequívocamente que el obispo lefebvrista Richard Williamson se ha descalificado a sí mismo al denegar la Shoah, y que debe retirar públicamente su insostenible negación del asesinato masivo del pueblo judío. La medida del “levantamiento de la excomunión” de parte del Papa es una mano extendida a aquellos que están separados de la Iglesia. No se sigue que en caso alguno puedan estos cuatro obispos tener automáticamente un oficio en la Iglesia Católica. En lugar de esto, la comunidad lefebrista debe dar una clara señal, por su parte, de que toma esta mano extendida, y busca realmente la reconciliación. El pre-requisito es, por supuesto, la aceptación incondicional del Concilio Vaticano II. Esperamos que los procesos inadecuados de comunicación en el Vaticano serán exitosamente mejorados, de forma que el servicio universal del Papa no sufra daño.
Dos cosas se desprenden de este punto:
1.- La Aceptación INCONDICIONAL del Concilio Vaticano II implica necesariamente su interpretación a la luz de la bimilenaria Tradición de la Iglesia, en CONTINUIDAD. Al Parecer, Muchos obispos y clérigos de nuestra Iglesia, que se consideran férreos defensores del Concilio, en realidad, están solo rescatando una parte de esta verdad, sesgándo estas enseñanzas y quedándose con lo que más le conviene a cada uno. He ahí uno de los graves problemas que enfrenta la Iglesia, en relación al Clero. Y esto, claramente, repercute en la Feligresía.
2.- Por otro lado, los Obispos de Austria califican de Inadecuados a los procesos de comunicación al interior del Vaticano. Con ello, hacen clara alusión a lo sucedido con el Obispo Williamson, donde muchos responsabilizan al Cardenal Castrillón, Presidente de Ecclesia Dei. Esta Crítica es también la manera de que los Obispos de Austria apoyan al Santo Padre. Francamente deplorable. El hecho de que los medios de comunicación en conjunto a los enemigos de la Iglesia utilice las desafortunadas y para nada aceptables declaraciones de Mons. Williamson, para provocar daño a la Iglesia y humillar al Santo Padre Benedicto, no es garantía de que necesariamente el Santo Padre, la Iglesia, o los Medios de Información Vaticanos sean inadecuados, ni tampoco, de que las declaraciones, que por cierto son bastante erradas y no aceptables (y por tanto constituyen una falta), constituyan un agravante que signifique la imposición de una nueva excomunión a Mons. Williamson (o bien, la restitución de la anteriormente impuesta, por un motivo TOTALMENTE DIFERENTE).
4. Hubo también cuestiones de comunicación en un nombramiento reciente de un obispo sufragáneo para la diócesis de Linz. Los obispos están al tanto de que el P. Wagner pidió al Papa retirar el nombramiento. El tema de los nombramientos episcopales es importante, porque desde mediados de los ’80 en Austria, ha sido asociado con un número de problemas. Para muchos, las controversia sobre los nombramientos episcopales llevó a dolorosos conflictos, y ha provocado rupturas en la Iglesia. Es precisamente en éste área que es muy apropiada la delicadeza. No se discute que el Papa es libre para nombrar obispos. Los obispos no quieren regresar a un tiempo – como en 1918 – cuando era el Emperador solo quien elegía los obispos. Incluso una “elección popular” de los obispos dividiría la Iglesia en partidos, y los conflictos serían inevitables. Nosotros, los obispos, estamos convencidos de que el procedimiento previsto en el derecho canónico para la selección y examen de los candidatos se ha mostrado valioso, si el procedimiento se sigue realmente. Entonces, antes de que el Santo Padre tome la decisión final, debe proveérsele con la información básica, confiable y completamente revisada en la que él pueda confiar. En Austria, en los próximos años, serán nombrados un número de obispos. Los fieles están legítimamente preocupados de que el proceso de búsqueda de los candidatos, el examen de las propuestas y las decisiones finales sean llevadas a cabo cuidadosamente y con toda la delicadeza pastoral que sea posible. Esto puede asegurar que los obispos sean nombrados no “contra” sino “para” una iglesia local. Nosotros, los obispos, haremos todo esfuerzo posible para apoyar los próximos nombramientos episcopales, en el sentido de monitorear los procedimientos en cercana cooperación con los departamentos vaticanos.
Este párrafo es claramente el más polémico, porque dispara hacia diversas situaciones acontecidas en torno al tema:
Primero, indica que no se discute la autoridad del Papa para el nombramiento de Obispos. Sin embargo, posteriormente, señala que los Obispos de Austria no quieren volver al tiempo en que el Emperador de Austria nombraba los Obispos. Sin duda, es una manera un poco más delicada de comparar al Papa con el Emperador Austríaco, en el hecho de nombrar Obispos sin mayores injerencias de la Curia Reinante.
En Segundo lugar, hacen alusión al Código de Derecho Canónico, que establece la forma de proponer obispos por parte de la Conferencia Episcopal, mediante la nunciatura correspondiente. Ésto, en clara contraposición a la decisión tomada por Benedicto XVI, de forma de "indicar" que el Papa no ha tomado en cuenta esa Norma del CIC. Es, por tanto, una especie de "Tirón de Orejas".
En tercer y último lugar, los obispos hacen patente una inquietud: "Esto puede asegurar que los obispos sean nombrados no “contra” sino “para” una iglesia local". Claramente esto es una muestra del Temor que se produce en el Episcopado Austríaco con el nombramiento Episcopal de una figura que se opone manifiestamente al camino que ellos han trazado para la Iglesia Local. Y esto es, efectivamente, una forma de evitar que nuevos puntos de vista entren al episcopado local, a fin de reformar lo malo. Más aún, indican que velarán para que todo se haga en conformidad a lo que sugiere el Derecho Canónico. Por esto, se entiende de que tienen miedo de que pudiese pasar tal situación en que se encuentren con un nuevo miembro del Episcopado que desautorice todas las burdas interpretaciones al Concilio, e intente cambiar ello por una correcta interpretación, a la luz de la "Hermenéutica de la Continuidad", de la cual nuestro Santo Padre Benedicto XVI es un ejemplo.
5. Es un signo altamente deseable de unidad en la Iglesia que el nombramiento de un obispo signifique para los fieles un gozo y un estímulo. A pesar de las reservas, es posible en un buen clima humano y cristiano, el dar la bienvenida a un obispo nombrado con buena voluntad.
A Manera de suavizar lo anterior, se expresa la necesidad de un Obispo que no sea Signo de Contradicción para lo ya hecho. Y es claro que hay un error, ya que el mismo Cristo fue un signo de contradicción en sus tiempos. La mano del demonio comienza a notarse en medio de tanto error, en los mismisimos Obispos de Austria. De la misma manera, con el colofón final, se muestra que el Nombramiento del P. Wagner fue considerado como de Mala Voluntad por parte de los Obispos.
6. La situación en la amplia diócesis de Linz causa preocupación a los obispos – esto, incluso después de la renuncia del Padre Gerhard Wagner. Existen muchas buenas noticias de esta diócesis, que ha menudo son poco vistas, incluso si deben mencionarse algunos problemas. La Alta Austria tiene una Iglesia muy vibrante que, con un amplio canal de parroquas activas y centros pastorales y un agudo sentido de la dimensión social de la fe cristiana, provee una gran ayuda solidaria en la Iglesia de todo el mundo, con los pobres y los marginados. Existen en el país grandes monasterios y comunidades religiosas. Las organizaciones laicales son especialmente activas. Como obispos, nos mueve que en la diócesis de Linz y con el reciente nombramiento haya habido significativa tensión. No se trata solamente de diferencias de opinión en términos de estructuras y métodos, sino últimamente de la cuestión de la identidad sacramental de la Iglesia Católica. Esto tiene que ver especialmente con la ordenación de sacerdotes y laicos en relación con el sacerdocio general de todos los bautizados. Sólo puede seguirse el camino pastoral que esté de acuerdo con la Iglesia en todo el mundo. En medio de todas las diferencias, este camino de la Iglesia, perseverante en la oración y en la conversación con la Iglesia universal, debe realizarse sobre la base del Concilio Vaticano II.
Y como era de esperarse, nuevamente se acude a la Figura del Concilio Vaticano II para justificar errores litúrgicos y métodos utilizados, y que son fruto de una incorrecta hermenéutica del Concilio a la luz de la Tradición de la Iglesia. Todo ello se refiere a el uso de mujeres Monaguillos, de Ministros Extraordinarios de la Comunión, entre otras cosas, que han pasado a ser una especie de "Norma", mientras que a nivel universal son consideradas como "indultos" a la norma universal establecida. Es más, se dice "Sólo puede seguirse el camino pastoral que esté de acuerdo con la Iglesia en todo el mundo". Y Claramente, el camino pastoral al que se alude está constituído por la errónea concepción del Concilio y de su tan bullado "espíritu", muy diferente al Espiritu de Dios.
Por otro lado, da a entender que el P. Wagner plantea una especie de Cisma Doctrinal en relación a sus pares. Es deplorable que estos Obispos no sepan respetar la decisión del Sumo Pontífice.

7. Confiando en la ayuda de Dios, superaremos la crisis de las últimas semanas. Pero debemos aprender de los eventos y de los errores para sacar conclusiones para el futuro. Sin ignorar otros asuntos pendientes, nos dirigiremos de nuevo, principalmente, al centro de la fe. Eso significa contemplar a Cristo, que no abandona a Su Iglesia, y cuyas palabras y obras debe ser una medida de nuestras palabras y obras. Durante este tiempo, persisten los grandes problemas económicos y los problemas de la existencia cotidiana, por lo que los cristianos deben tener las manos, el corazón y la mente libres para la tarea de vivir el Evangelio y de llevar la Buena Noticia a todos los hombres. Para este fin, pedimos la intercesión de María, la Magna Mater Austriae; la Bendición de Dios Padre, el Poder de Jesucristo; y la Luz del Espíritu Santo.
*
Arzobispo Christoph Cardinal SCHÖNBORN
Arzobispo Alois KOTHGASSER 
Obispo diocesano Egon KAPELLARI 
Obispo diocesano Klaus KÜNG 
Obispo castrense Christian WERNER 
Obispo diocesano Paul IBY 
Obispo diocesano Alois SCHWARZ 
Obispo diocesano Ludwig SCHWARZ 
Obispo diocesano Manfred SCHEUER 
Obispo diocesano Elmar FISCHER
El colofón final, es una manera sutil de dar término a esta supuesta Carta Pastoral. No resiste mayores comentarios.
***
Como podemos observar, la declaración es bastante imprecisa y poco consecuente con el verdadero catolicismo. La figura del Santo Padre se ve relegada a la imagen de un "loco, inconsecuente con el concilio, que hace lo que se le da la gana y está mal Informado". Y, claramente, el Apoyo de los Obispos de Austria al Santo Padre es esta ácida, destructiva y poco católica Crítica, que es también totalmente discordante con lo que ha repetido hasta el Cansancio el Santo Padre Benedicto XVI. ¡Qué ganas que estos obispos fueran tan fieles como los de Polonia!.

IV.- Trazas de Galicanismo.
 Estas actitudes del Episcopado Austríaco traen a la memoria lo que aconteció en las primeras décadas del siglo XVIII hasta principios del Siglo XX, en lo que se denominó el Galicanismo.
Con el concepto de galicanismo se conoce a la tendencia separatista de la Iglesia de Francia con respecto a la jurisdicción de Roma y el Papa. El nombre proviene de Galia como se le conocía antiguamente a Francia. Claramente, esto ha sucedido de manera similar con otros sectores, como en Inglaterra con el Rey Enrique VIII, y el Cisma que dió origen a los Anglicanos.

Ahora bien, las tesis galicanas pueden ser resumidas en cuatro certeros puntos, a saber:
  1. En las cosas temporales, los reyes son independientes de la Santa Sede.
  2. El Concilio está por encima del Papa. (Entiéndase por concilio, ya sea los Concilios Ecuménicos convocados por el Papa, o bien, los Concilios regionales y provinciales, que hoy estan conformados por las Conferencias Episcopales de cada País).
  3. El Papa debe respetar las reglas, costumbres y constituciones aceptadas en la Iglesia galicana.
  4. Las definiciones que se refieren a la fe son irreformables, a menos sin el consenso de toda la Iglesia.
Y... Curiosamente, los puntos 2, 3 y 4 son temas que han aparecido en torno a la Polémica surgida en la Iglesia de Austria.
En respuesta al Galicanismo, el Papa S.S. Pio XI, en el Concilio Vaticano I, definió mediante la Constitución Dogmática "Pastor Aeternus" el Dogma de la Infalibilidad Papal, que trata sobre la competencia del Santo Padre en torno a los temas concernientes a la fe y a la Moral. Y De allí se desprende el glorioso canón de este dogma:
Así, pues, si alguno dijere que el Romano Pontífice tiene tan sólo un oficio de supervisión o dirección, y no la plena y suprema potestad de jurisdicción sobre toda la Iglesia, y esto no sólo en materia de fe y costumbres, sino también en lo concerniente a la disciplina y gobierno de la Iglesia dispersa por todo el mundo; o que tiene sólo las principales partes, pero no toda la plenitud de esta suprema potestad; o que esta potestad suya no es ordinaria e inmediata tanto sobre todas y cada una de las Iglesias como sobre todos y cada uno de los pastores y fieles: sea anatema.
Y, curiosamente, todo lo dicho por los Obispos Austríacos queda reducido a un monton de argumentos sin mayor valor. Y como en ningún otro documento se ha establecido que este cánon, definido por el Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano I, esté obsoleto o sea inválido, simplemente queda recomendar a los Obispos Austríacos una correcta Hermenéutica del Concilio Vaticano II, quedándose con la verdad, a la luz de la tradición, y no con una verdad sesgada y a conveniencia.
***
Para finalizar este artículo, invito a los lectores a que oremos con mucha fuerza a Dios Omnipotente y Sempiterno, por el Santo Padre Benedicto XVI, para que lo conserve siempre en su lucha contra el Demonio, y pueda ejercer de manera sabia el gobierno de la Santa Iglesia, como sucesor de San Pedro, Príncipe de los Apóstoles. 
De la misma forma, oremos por el clero de la Santa Iglesia, para que pueda volver su corazón hacia Cristo, en comunión con la Iglesia, de manera de extender el Reino de Dios.
TU ES PETRUS ET SUPER HANC PETRAM ÆDIFICABO ECCLESIAM MEAM 
ET PORTÆ INFERI NON PRÆVALEBUNT ADVERSUS EAM.
In Christo +
MARCVM

sábado, 14 de febrero de 2009

De como recibir la Sagrada Comunión.

El tema de como recibir la Sagrada Comunión, como momento hacia el cual tiende toda la acción litúrgica del Santo Sacrificio, ha sido ampliamente tratado, encontrando en medio muchas polémicas. Quizás, la más grande de estas polémicas ha sido en torno a la forma de comulgar: A los defensores de la forma tradicional y universalmente aceptada (al menos en el Papel), que corresponde a comulgar de rodillas y en la boca, se une la práctica de comulgar en la boca, pero de pie. Junto con éstas, aparecen algunos que apoyan la comunión en la mano, según el indulto de "Memoriale Domini" de S.S. Pablo VI.
Queremos, por ello, hacer una breve reflexión, apoyándonos en un artículo del blog Fides et Ratio, del destacado blogger Isaac García Expósito (blog que puede usted visitar aquí). Además, iremos haciendo comentarios tratando de profundizar más en el tema.
Dice el Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica que (271):
La Eucaristía es el sacrificio mismo del Cuerpo y de la Sangre del Señor Jesús, que Él instituyó para perpetuar en los siglos, hasta su segunda venida, el sacrificio de la Cruz, confiando así a la Iglesia el memorial de su Muerte y Resurrección. Es signo de unidad, vínculo de caridad y banquete pascual en el que se recibe a Cristo, el alma se llena de gracia y se nos da una prenda de la vida eterna.
Sin embargo, ¿es realmente así? ¿Se pone en el centro de la vida cristiana a la Eucaristía? ¿Se tiene conciencia de que, como dice San Juan Crisóstomo, Cristo «Nuestro Pontífice es aquel que ofreció la hostia que nos purifica. Y ahora ofrecemos también aquella misma hostia que entonces fue ofrecida y que jamás se consumirá (…)» y que «No hacemos otro sacrificio (…) sino que siempre ofrecemos el mismo, o mejor, hacemos conmemoración del mismo» (Homilía sobre la carta a los Hebreos 17 n 3ss)?
Cuando nos acercamos a comulgar, ¿lo hacemos dignamente? ¿Somos conscientes de que vamos a recibir el Cuerpo del Señor y de que hay que recibirlo en estado de gracia, ya que si no se estaría recibiendo la propia condenación? 
[Claramente hoy, muchos católicos no dimensionan el Misterio de la Fe del cual participan, y, por tanto, desconocen lo que reciben realmente: El Augusto Sacramento]

Estos asuntos son de capital importancia. La Iglesia vive de la Eucaristía. Los Santos Padres lo enseñan de forma nítida, clara, expresa. Sus textos utilizan un lenguaje muy alejado de lo que conocemos como lo «políticamente correcto». Hoy serían tildados, sin ningún género de dudas, de «fundamentalistas». Ahora bien, ellos tenían muy clara la doctrina, la importancia de lo que estaba en juego.
Un ejemplo lo tenemos en San Juan Crisóstomo, del cual traigo dos textos a colación. Dicen lo siguiente:
No seamos ingratos con el autor de tanto beneficio en nuestro favor; al contrario, ofrezcámosle todos varonilmente todas cosas, fe, esperanza, caridad, templanza, misericordia, hospitalidad. Y no dejaré de exhortaros también ahora y en lo futuro siempre hacia aquello a lo que hace poco os animaba. ¿Qué es ello? Cuando os acerquéis a aquella tremenda y divina mesa, a los sagrados misterios, hacedlo con temor y temblor, con pura conciencia, con oración y ayuno; no os acerquéis en tumulto, ni dando con los pies, ni empujando a los demás, porque esto es gran soberbia y no pequeño desprecio; y se ganan un gran castigo los que tales cosas hacen. Hombre, piensa contigo mismo qué víctima vas a tocar, a qué mesa vas a ir; piensa que, siendo tierra y ceniza, tomas la sangre y el cuerpo de Cristo.
Si un rey cualquiera os llama a un convite, os sentáis con temor, y coméis con respeto y quietud los manjares que os presentan; pero cuando Dios te llama a su mesa y te presenta allí a su Hijo, donde las potestades angélicas están con temor y temblor, donde los querubines cubren sus rostros y los serafines exclaman con temor: Santo, Santo, Santo Señor (Is 6,2 s), ¿tú te atreves a acercarte voceando y atropelladamente a este banquete espiritual? ¿No caes en la cuenta de que en ese momento conviene que tengas la mente llena de tranquilidad? Se necesita mucha paz y quietud, y no barullo, ira, ni estrépito, porque estas cosas hacen impura al alma que se acerca. ¿Qué perdón habrá para nosotros, si después de tantos pecados ni siquiera en este tiempo en que nos acercamos a la sagrada mesa nos limpiamos de estas pasiones irracionales? Porque en absoluto, ¿qué cosas puede haber más necesarias que las que se presentan en esta mesa? O ¿qué cosas nos pueden urgir para que, abandonado esto, corramos a [lo de] acá [las cosas materiales]? Os ruego y os suplico que no excitemos contra nosotros la ira divina. Lo que aquí se presenta es un remedio saludable para nuestras heridas, son las riquezas que nunca se agotan y que nos dan el reino de los cielos.
Por lo tanto, lleguémonos con temor, demos gracias, arrodillémonos confesando nuestros pecados, lloremos con lágrimas nuestros males, derramemos ante el Señor largas e interiores plegarias; y limpiándonos a nosotros mismos de esta manera, vayamos calladamente, y con la debida modestia, al encuentro del rey de los cielos. Y al recibir esta hostia santa e inmaculada, besémosla efusivamente, y abrazándola con la mirada, calentemos nuestra mente y nuestra alma, para que no nos reunamos para juicio y para condenación, sino para quietud del alma, para amor, para virtud para reconciliación con Dios, para paz firme y para ocasión de mil bienes, para que nos hagamos santos y edifiquemos a los prójimos. De todas estas cosas os hablo continuamente y no dejaré de hacerlo. Porque ¿qué utilidad sacaríais aquí sin más ni más y no aprendiendo nada que sea útil?, ¿y qué provecho trae el hablar de las cosas que concilian el favor?
(Homilía para el día de la Natividad del Señor)

Duro os parecerá lo que voy a decir; pero la negligencia de los más me obliga a decirlo. Judas, aquella última noche, mientras todos los demás estaban a la mesa, apresuradamente salió (cf. Io 13, 30). A Judas imitan los que salen antes de la última acción de gracias. Si no hubiera salido, no fuera traidor; si no hubiera abandonado a los discípulos, no hubiera perecido; si no hubiera escapado del redil, no le hubiera encontrado solo el lobo: por eso lo devoró; si no se hubiera apartado del pastor, no hubiera sido presa de la fiera. En resumen, Judas salió con los judíos, pero los discípulos, después de cantar el himno, salieron con el Señor (cf. Mt 26,30). ¿No ves cómo la última oración después del sacrificio se hace conforma a aquel ejemplo? (…)
Os digo estas cosas no para que alabéis únicamente, ni para que alborotéis o gritéis, sino para que, cuando sea la hora, os acordéis de estas palabras y os distingáis por vuestra digna modestia. Estos se llaman misterios y lo son; y donde están los misterios hay mucho silencio. Por lo tanto, acerquémonos a este santo sacrificio con mucho silencio, mucha modestia y decente reverencia, para que nos ganemos mayor benevolencia de Dios, purifiquemos el alma y consigamos por la gracia y benignidad de Jesucristo Nuestro Señor, a quien juntamente con el Padre, a la vez que con el Espíritu Santo, sea la gloria, el imperio, la adoración, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
(Homilía sobre el bautismo de Cristo)
Estos textos no dejan indiferente a nadie. Agitan las conciencias. ¿Nos tomamos realmente en serio el Sacramento y el Sacrificio de la Eucaristía?
[Estos textos de San Juan Crisóstomo dejan muy en claro lo que la Iglesia expresa a través de la liturgia. Y es más, dejan también en claro los gestos del Santo Padre en relación a una praxis litúrgicamente correcta, como por ejemplo, la comunión de rodillas y en la boca, de manera de ejercitar la piedad de los fieles, y con ello, catequizar sobre el Augusto Sacramento y su infinito valor.]

p.s. En Mercaba nos encontramos una ficha sobre la Catequesis de la Misa que dice lo siguiente:
GESTOS Y POSTURAS CORPORALES EN LA MISA (…)
¿Cuándo hay que estar arrodillados en Misa?
· “Hay que estar de rodillas, a no ser que lo impida la estrechez del lugar o la aglomeración de la concurrencia, o cualquier otra causa razonable, durante la consagración". Es el único momento en que hay que arrodillarse en Misa.
· No se debe hacer ninguna genuflexión antes de comulgar.
[Sin duda, esto último contradice expresamente lo indicado por la Ordenación General del Misal Romano, en su tercera edición:
"Los fieles comulgan de rodillas o de pie, según lo haya establecido la Conferencia de los Obispos. Cuando comulgan de pie, se recomienda que, antes de recibir el Sacramento, hagan la debida reverencia del modo que determinen las citadas normas" [OGMR, n. 160 (III ed.)]
Y precisamente la OGMR cae en una especie de Ambigüedad, dado que muchos interpretan reverencia como una mera inclinación. Las reverencia por excelencia, corresponde a la Genuflexión. Y es claro que cuando uno recibe al Augusto Sacramento, prenda de la Vida Eterna, se debe corresponder con la reverencia por excelencia, que es la Genuflexión. Ahora bien, en caso de enfermedad, se puede reemplazar esta genuflexión por una inclinación profunda. Y todo esto, claramente, debe ir acompañado de una preparación para la recepción de este Santísimo Sacramento, siguiendo el modelo que nos enseña anteriormente San Juan Crisóstomo.]
Podríamos seguir abundando en el tema, sin embargo, hemos dado las principales directivas del caso. Y tú: ¿Sabes y Valoras realmente lo que recibes en la Sagrada Comunión? He allí la diferencia entre un verdadero católico y un perfecto fariseo.
Es por ello la necesidad de formación permanente sobre el Santo Sacrificio de la Misa, de manera de profundizar cada vez más en el Misterio Eucarístico.
Para finalizar, recomendar a todos la piadosa práctica de recibir el Augusto Sacramento de rodillas y en la boca, al menos, los domingos y fiestas de guardar, con motivo de ejercitar la piedad propia y de los demás fieles, haciendo patente el deseo interior de recibir a Cristo en nuestro ser. Hagamos caso al ejemplo que nos da nuestro Sumo Pontífice, el Papa Benedicto XVI, quien como vicario de Cristo en la tierra, nos guía por el camino de la Salvación, que es Jesucristo, el Señor.


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MARCVM


viernes, 6 de febrero de 2009

Repercusiones del Levantamiento de las Excomuniones [II]


Hemos podido leer estos últimos días una serie de repercusiones de diverso tipo y de boca de diversas personas. Es por ello que, para visualizar la magnitud de éstas, analizaremos las principales. Algo habíamos hablado en un artículo anterior, en cuanto a la respuesta del pueblo judío y de la "extrema izquierda católica". Ahora, intentaremos basarnos en un análisis más detallado de las declaraciones y sus consecuencias para nuestra Iglesia.
I.- Declaraciones de las Agrupaciones Judías.
Como informabamos en anteriores artículos, los judíos, de inmediato, intentaron responsabilizar a S.S. Benedicto XVI de un resurgimiento del antisemitismo. Es más, muchas agrupaciones judías pidieron la aplicación de penas inmediatas para el Obispo Williamson.  Sin embargo, el tema lleva a una inevable pregunta: ¿Es el Holocausto un dogma?. Pues si la respuesta fuese afirmativa, claramente ante la negación o una modificación del supuesto dogma, deberían tomarse acciones disciplinarias que contemplan incluso la excomunión. Sin embargo, pese a que este hecho fue real y esta constatado por muchos (de hecho, muchos católicos murieron en los campos de concentración), NO ES UN DOGMA. Claramente lo acometido por Mons. Williamson es un pecado, pues ha dicho una tontería ofensiva hacia mucha gente (y será grave si lo ha hecho con plenitud de conciencia y mala intención). Sin embargo, esto no interviene de ninguna manera con el gesto del Papa Benedicto XVI de levantar las excomuniones a los Obispos de la FSSPX. Sin duda, toda esta polémica, por este lado, se resume en que se deben observar las cosas con la verdad y desestimar algunos berrinches judaicos y manipulaciones llenas de maldad de la prensa que han causado esta problemática.
 
II.- Cardenales y Obispos critican.
Un Segundo punto en el debate lo ocupan los Cardenales y Obispos de nuestra Santa Iglesia. Muchas críticas dirigidas a la persona del Papa ha sido dirigidas por diversos miembros del Sacro Colegio Cardenalicio, por ejemplo, el polémico Cardenal Walter Kasper (Kasper, Kasper, Kasper...); el Cardenal Alemán Lehmann, ex-presidente de la Conferencia Episcopal Alemana; y junto con ellos, una serie de Obispos de nacionalidad alemana, como por ejemplo, el Obispo de Regensburg, que prohibió la entrada de Mons. Williamson, a causa de sus desafortunadas declaraciones, a toda dependencia religiosa católica de su diócesis. Junto con ellos, se han manifestado otros como el Arzobispo de Vienna y Primado de Austria, Cardenal Schönborn, recientemente implicado en una serie de abusos litúrgicos, como hemos publicado anteriormente aquí.  Quizás la lista es más larga, si pudieramos hacer un catástro más extenso, incluyendo a uno que otro sacerdote que ha hablado del tema. Lo central de este punto es la abultada crítica negativa de todos estos obispos, que supuestamente deberían haber apoyado al Papa y haber explicado de manera consciente e informada del por qué de estos acontecimientos, recae en las numerosas reprimendas hacia el Santo Padre, exigiendo, al igual que el pueblo judío, explicaciones pertinentes y acciones de reparación. Sin duda estos obispos han actuado sin valorar y analizar este gesto de misericordia y de justicia del Sumo Pontífice. Junto a las críticas de gran parte del Episcopado Alemán, que han llegado a tonos bastante desagradables, dando a ver una especie de "vergüenza" por parte de ellos de que el Papa sea un coterráneo, se han unido las críticas de la Canciller alemana Ángela Merkel, que expresa de manera partente esta "vergüenza" antes mencionada. Más lamentable aún es como el sitio de la Conferencia Episcopal de Holanda, se haga una encuesta para preguntar a la opinión pública sobre si se debe o no "Re-excomulgar" al Obispo Williamson. Francamente esta situación comienza a tener un "olor" a Azufre Satánico demasiado pronunciado.
III.- La contraparte Sacerdotal y Episcopal.
Como era de esperarse, no tardaron en llegar las muestras de apoyo y pleno acogimiento a este acto de Benedicto XVI. Primero, algunos sacerdotes alemanes agrupados en una red de internet. Por medio de un comunicado, expresan su conmoción ante los repetidos ataques, en los cuales han recaído la prensa, los políticos, e incluso, algunos purpurados alemanes. Ante esto, expresan su fiel adhesión al pontificado de Benedicto XVI. (Para ver el comunicado completo, de cuya traducción es responsable el Blog La Buhardilla de Jerónimo, puede acceder aquí).
También han aparecido comentarios de parte del Arzobispo de Colonia, Cardenal Joachim Meisner, que junto con declarar de "increíblemente tontas y completamente inadmisibles" a las opiniones de Mons. Williamson sobre las cámaras de gas, explicó este gesto del Papa como un acto de misericordia y un gesto paternal del Santo Padre. Todo lo anterior, ante la contrariedad de los restantes obispos de Alemania. Esto es un ejemplo de filial adhesión al Papa Benedicto.

Junto con ello, se cuentan las declaraciones de los Obispos pertenecientes a la Conferencia Episcopal de Polonia, en la cual han elogiado al Santo Padre por haber levantado las excomuniones a los cuatro obispos de la Fraternidad de San Pío X, calificando su decisión como "un acto de gran valentía". La Buhardilla de Jerónimo (que nos ofrece la traducción al español del citado comunicado), expresa su opinión, la cual compartimos plenamente:"Es de destacar la actitud de este episcopado que marca una diferencia con la de tantos otros obispos que, en lugar de manifestar su agradecimiento al Papa por sus esfuerzos por la unidad de la Iglesia, han expresado su preocupación sobre la conveniencia de dichas medidas, o lo que es peor, han hablado directamente de una supuesta inoportunidad de las mismas."
IV.- Las "poco sabias" críticas de L. Boff y H. Küng.
Otro punto de la polémica lo conforman los "teólogos" Leonardo Boff, reconocido por la "teología de la liberación", y Hans Küng, tan conocido por sus polémicas declaraciones.
El primero, es responsable de declaraciones de carácter político, principalmente, mezclando algunas doctrinas de nuestra iglesia, las cuales están claramente desformadas y fuera de su natural esencia. Sin duda, Boff es conocido por su ácida, irresponsable e irreverente crítica a la jerarquía de la Iglesia, la cual, siendo un teólogo, no respeta. Es más, este "teólogo" abandonó la Iglesia, siendo un verdadero Apóstata de la fe, y estando, por ello, excomulgado. Sin duda, sus críticas no tienen mayor fundamento, dado que atacan a la persona del Papa Benedicto XVI, atribuyendo intenciones que el Sumo Pontifice no ha expresado. Es más, en recientes declaraciones, ha manifestado lo siguiente: “Esta decisión del Papa me parece despreciable, entre otras cosas porque tengo fundadas sospechas de que los lefebvrianos no se van a contentar con esta victoria, sino que pronto pasarán al ataque y exigirán más, hasta llegar a una revisión del Concilio Vaticano II”.
Junto con estas declaraciones, Boff asegura que el Papa provocaría un Cisma por su generoso gesto. Sin duda, es una muestra de su poca eclesialidad y sentido de unidad.

Por otro lado, aparece la persona de Hans Küng, otro "teólogo", que dice ser católico. Ha criticado extensamente al Papa Benedicto, quien fuera colega suyo durante mucho tiempo. Últimamente, ha hecho declaraciones, pidiendo la dimisión del Papa, debido a su acto de unidad. Küng considera que la vuelta a la Iglesia de los Obispos de la FSSPX, en especial, del Obispo Williamson (debido a sus paupérrimas declaraciones). Sin embargo, es curioso encontrar declaraciones de Küng efectuadas algunos años atrás: "Soy un teólogo muy católico; me considero en el centro de la comunidad eclesial, no en los límites de la Iglesia".
Es Cierto!: Tan católico es que rechaza el Dogma de la Infalibilidad Papal, que hoy lo obliga a no ejercer como profesor de Teología y le vale la dispensa de sus deberes sacerdotales. Simplemente es una vergüenza: Tan hipócrita que le cuesta reconocer su condición.
En definitiva, estamos ante dos irreverentes personajes, que dicen pertenecer a la Iglesia mientras niegan todo su legado bimilenario. Es por ello que no merecen mayor atención.
 
Sería posible abundar mucho más en el tema, y especificar otros muchos puntos de vista. Sin embargo, creo que no corresponde dar mayor tribuna a este "escándalo" provocado por la Prensa y por los que Dicen ser Católicos. 
Una cosa es totalmente Clara: El Santo Padre Benedicto XVI necesita hoy de nuestras oraciones y de nuestros ofrecimientos, para que el Señor le otorgue un corazón compasivo, generoso, humilde y conciliador, como lo ha tenido hasta hoy. Oremos por él y pidamos al Señor que lo asista.
Para finalizar, una pequeña reflexión en torno al tema:
Tanto revuelo ha causado esta noticia del Levantamiento de las Excomuniones a los Obispos de la FSSPX, que en mi corazón nace un sentimiento: Todas estas críticas y problemáticas son las "pataletas" del demonio, quien ve disminuído su poder ante esta acción conciliadora del Santo Padre. Es más: Todos los problemas y críticas negativas del Santo Padre son un ejemplo de como el demonio busca hacer daño y desprestigiar esta actitud de unidad de la Iglesia. Es por ello que debemos estar cada día más alerta, para evitar caer en las fauces del demonio y sus secuaces. Pidamos esa gracia a Dios, por medio de Jesucristo, su hijo unigénito, en la unidad del Espíritu Santo.

Non nobis, Domine, non nobis,
sed nomini Tuo da gloriam.

In Christo +
MARCVM 

ACTUALIZACIÓN (XIV-II-MMIX):
Quiero rescatar dos apreciaciones muy ciertas, que fueron hechas en los comentarios por nuestros lectores:
I.- "Como seres humanos, es comprensible que sientan dolor por lo que le haya ocurrido aunque sea a uno solo de los suyos. La misericordia es virtud cristiana." (Comentario hecho por Anónimo)
Efectivamente, las palabras de Mons. Williamson son graves moralmente hablando, pues hiere la susceptibilidad de quienes sufrieron en los campos de exterminio. Tienes toda la razón. Ante este caso, aunque no sea un dogma de la Iglesia, debemos mostrar nuestra misericordia hacia ellos.
II.- "Solo esperar que se soluciones pronto la nueva polemica surgida por las declaraciones de Mons. Williamson. Pero sabemos que la propaganda judia, y los 'progresistas catolicos' han hecho un festin con esto.
Afortunadamente lo que mas importaba, el levantamiento del decreto, ya es un hecho, les pese o no a los Kung, Boff y todos esos tipos." (Comentario hecho por Cristian)
Y Nuevamente todo un acierto, ésta vez, por parte de Cristian. Claramente se ha hecho festin por parte de personas que atacan frecuentemente al Papa. Ante esto, el Papa se ha mantenido Incólume, y esperamos que lo siga haciendo, dado que su amor por la Iglesia y su celo por reunir a todas las ovejas en el Rebaño de Dios será siempre recordado en la memoria de la Santa Iglesia.

Un Sentido agradecimiento a quienes han comentado nuestras entradas, e invocamos la Bendición de Dios para todos los lectores de este Blog.

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MARCVM