lunes, 29 de junio de 2009

Abusos Litúrgicos - Monaguillos y la Liturgia [I]

Volviendo sobre el tema de los Abusos Litúrgicos, me gustaría traer a la palestra el tema de los Monaguillos y su actuación en la Santa Misa.
Según la venerada tradición de la Santa Iglesia, se nos muestra que los monaguillos (llamados acólitos en algunas partes) son quienes sirven al Sacerdote en el altar, en la preparación y en el decoro de la Sagrada Liturgia. Sin bien, este rol lo han cumplido por muchisimos años solo varones (de ahi que, como nos dice Redemptoris Sacramentum, son semillero de vocaciones al sacerdocio), hoy en día vemos que muchas mujeres han sido incluidas en este servicio, con las correspondientes consecuencias que ello produce: Por ejemplo, cuando existen grupos "mixtos", siempre se da lugar al tema de noviazgo entre de dos "servidores del altar", lo que causa, en el 99,999999% de los casos una prolongada distracción de ambos participantes en la Santa Misa y en otras acciones de culto, junto con los correspondientes problemas que pueden suceder a todo nivel (social, familiar, etc.). 
Por otro lado, se ha puesto mucho énfasis, dado los movimientos feministas de hoy en día, que la mujer puede hacer todo como el hombre, sin dar una verdadera diferenciación de los roles que cumplen en la liturgia, alterando el sentido de la misma. Es común ver con mayor frecuencia como las mujeres han sido incluidas en la Sagrada Liturgia, primero en papeles menores, aunque no menos importantes, hasta llegar a ser casi concelebrantes de la Acción Sagrada, con vestiduras eclesiásticias inclusive.

Para ilustrar aquello, he querido exponer sobre las siguientes fotografías, haciendo un análisis de cada una de ellas, y comentando los abusos que en ellas vemos:

En la fotografía anteriormente expuesta podemos vislumbrar numerosos abusos litúrgicos. Primero: el sacerdote no está usando la casulla, que está completamente obligada de usarse según las normativas litúrgicas, reafirmado por Redemptoris Sacramentum. Nótese además que sobre la "mesa-altar" se ubican numerosas hojas, presumiblemente de canto. Además, es el mismo sacerdote quien está enseñando a tocar a los Niños y Niñas monaguillos algunas canciones para la Misa, de donde podemos presumir que el Sacerdote no está enfocado en la acción sagrada. Además, captamos el hecho de que todos están rodeando al altar, a manera de concelebrantes, cosa que está teminantemente prohibida. Junto con ello, vemos a las niñas con "coronas" de color verde, que claramente consittuyen un abuso en torno a las vestimentas correspondientes al monaguillo.

En esta segunda fotografía, obserbamos como una niña eleva entre sus manos una especie de cojín, con una cara dibujada, que presumimos será una especie de representación (muy poco artística) de la hostia consagrada en el momento de la elevación para la adoración de todo el pueblo fiel. Esto constituye un grave abuso litúrgico, en la medida de que esto se haga durante la Santa Misa, alterando el orden establecido y provocando confusión en los asistentes.
Por otro lado, es también un abuso litúrgico por el hecho de que una persona, que no es sacerdote, está simulando la consagración, de manera tal que es totalmente inoportuno.
En la tercera fotografía observamos como un par de monaguillos prodecen a colocar vino (presumiblemente) en el Cáliz, durante el ofertorio. Claramente, es un nuevo abuso litúrgico, por varias razones, entre las que se encuentran básicamente dos: El hecho de que solo un ministro sagrado puede preparar el Sagrado Cáliz, y el hecho de que el mismo sacerdote está avañando tal abuso litúrgico, descuidando incluso de las oraciones correspondientes.

En una cuarta fotografía podremos observar como los monaguillos simulan la "Epíclesis" sobre las especies de pan y vino, durante la plegaria eucarística. Claramente, como expresa la Liturgia en diferentes documentos, los gestos consecratorios y la plegaria eucarística en su totalidad, está reservada solo al sacerdote celebrante, quien ha recibido en virtud del sacramento del Orden la potestad de hacer presente a Cristo, por medio del Espíritu Santo. Otro abuso más, si consideramos que el libro rojo que se visualiza podría ser el Misal Romano, de lo cual se subentiende que el Sacerdote está improvisando las palabras de la plegaria eucarística, que es otro abuso grave.
En una quinta fotografía, observamos como un monaguillo pequeño ofrece un "copón" con hostias para consagrar, presumiblemente durante el ofertorio o la consagración. Un claro abuso litúrgico, pues solo el sacerdote puede hacer ofrecimiento de las ofrendas a Dios, para que las bendiga y las consagre. Más grave es el abuso si este momento se trata de la Consagración, que como hemos dicho, está reservada exclusivamente al sacerdote, en virtud de su ordenación sacerdotal. Nótese además la actitud de las mujeres que están atrás, que muestran, al parecer, su total aprobación e/o indiferencia con el tema.

Nótese en la sexta y última imagen, como una monaguilla eleva el Sagrado Cáliz, presumiblemente durante la consagración, lo que constituye, como ya hemos dicho anteriormente, un gravísimo abuso litúrgico. Por otro lado, visualizamos que el sacerdote está ocupando una hoja como Misal, donde tiene anotado, presumiblemente, lo más importante del ordinario de la Misa, lo que constituye también otro grave abuso litúrgico.


Ahora bien, ¿Qué se gana con todo este espectáculo?.
Claramente, nada. Solo se logra lo siguiente;:
1.- Que los niños pierdan totalmente el sentido de lo sagrado.
2.- Que haya confusión entre las partes de la Santa Misa reservadas a los ministros sagrados con las correspondientes a los laicos.
3.- Que las niñas se confundan y entusiasmen con la idea de ser 'sacerdotisas', siendo que no pueden serlo.
4.- Que las normas litúrgicas y el sentido de lo sagrado pasea un segundo plano.

En Definitiva: SE PIERDA LA DIMENSIÓN MISTÉRICO-SALVÍFICA DEL SANTO SACRIFICIO DEL ALTAR, EN EL CUAL CRISTO SE HACE PRESENTE REALMENTE EN MEDIO DE SU PUEBLO, POR ACCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO Y LAS PALABRAS DEL SACERDOTE, QUIEN FUE CONSTITUIDO PARA ELLO SEGÚN EL MANDATO DE CRISTO, Y ADEMÁS, LA REDUCCIÓN DE TODO EL GRAN SIGNIFICADO DE LA SACRALIDAD DE LA LITURGIA, QUE SE VE REDUCIDO A SOLO UN JUEGO, UN RECUERDO, UNA COMIDA, Y NO SE VALORA COMO LO QUE REALMENTE ES: SACRIFICIO-ALIMENTO-COMUNIÓN.

Para finalizar, después de haber analizado este "desproposito litúrgico", solo exhortar a cuidar la Sagrada Liturgia, que es una de las dimensiones más importantes de la vida cristiana, y que como tal, merece ser cuidada, evitando todo tipo de mutilaciones, tergiversaciones e inventos.

In Christo +
MARCVM

domingo, 21 de junio de 2009

Abusos Litúrgicos: De Los Aplausos y Cambios Arbitrarios en la Liturgia

 Volviendo sobre el tema del los Abusos litúrgicos, que hoy en día son cometidos como si fueran lo más natural y apropiado, me gustaría hablar, a petición de un estimado lector del blog, sobre dos temas de relevancia en torno a los abusos litúrgicos: el tema de los Aplausos en la Liturgia, y el de los cambios deliberados de los textos litúrgicos.

Y es que en muchas ocasiones, como por ejemplo, al final de una Misa Solemne, una Renovación de promesas Matrimoniales, una Ordenación Sacerdotal, una Consagración Episcopal, un Matrimonio, un Bautismo, una conmemoración de algún Santo patrono, al finalizar una procesión masiva, etc., siempre están presentes este tipo de gestos, que no hacen más que producir ruido y violar la sacralidad del templo.

El Padre Miguel Ángel Fuentes, sacerdote del Instituto del Verbo Encarnado (IVE), escribe en su portal web (http://www.teologoresponde.com.ar) una breve explicación del tema, aludiendo a algunos textos específicos muy reconocidos. tomamos algunos extractos sobre el tema:

"[...]En cuanto a los aplausos en la liturgia, digamos, ante todo, que se oponen al decoro y la belleza propios de la liturgia. Se trata del culto de la Esposa de Cristo, en el que deben resplandecer el orden, la mesura, y las manifestaciones contenidas.

[...] «Cuando se aplaude por la obra humana dentro de la liturgia, nos encontramos ante un signo claro de que se ha perdido totalmente la esencia de la liturgia...» (El espíritu de la liturgia. Una introducción, ed. Cristiandad, Madrid 2001, 223).

Cuando se aplaude, ¿a quién se aplaude? Si se aplaude a una persona por un discurso, o porque ha hecho sus votos religiosos, o se ha casado, o porque ha cantado muy bien, etc., estamos ante una desnaturalización de la liturgia, que es el culto que se tributa a Dios y no al hombre, aunque sea porque se quiera alabar en el hombre, las “maravillas” de Dios.
Por el contrario, si es a Dios a quien se aplaude, entonces hay que decir que la liturgia tiene sus modos de alabar a Dios y de expresar el júbilo, y es mediante las aclamaciones, esto es, el canto del Aleluya, del Amén, del Deo gratias, etc. Los aplausos están muy ligados al uso profano. Pongamos un ejemplo. Así como en la liturgia hay modos propios de saludar y no cabe un cotidiano y vulgar “¡Buenos días!”, sino un bíblico (aunque no menos sencillo), “¡El Señor esté con vosotros!”, acompañado de un extender y juntar los brazos por parte del que saluda (como un modo estilizado y litúrgico del abrazo humano), así tampoco caben los aplausos en señal de aprobación o confirmación, o bien como expresión de júbilo, pues estos sentimientos del alma tienen su modo estilizado en las aclamaciones."

Como vemos, se hace un análisis muy certero sobre la realidad profana de los Aplausos, y se da a conocer el porqué no es un acto que debiese ser incluido en la Sagrada Litúrgia.
 
Por otro lado, evidenciamos claramente que derriba otro de los abusos más comunes, que es un saludo "profano" por parte del Sacerdote antes de celebrar la Santa Misa. Comunmente, algunos sacerdotes tienen la Mala Costumbre de saludar al pueblo, diciendo "Buenos Días/Tardes/Noches", dependiendo del horario, y haciendo una pequeña introducción, que en muchas ocasiones se transforma en una verdadera homilía antes de iniciar la Santa Misa. De esta manera, se desprecia la validez de aquél Saludo bíblico "El Señor esté con vosotros", o algunas de sus variantes, que se encuentran en el Misal, que evocan no solo un mero saludo, sino que habla de algo mucho más profundo y que va más allá de una simple cordialidad: Apunta a un sentido espiritual.

Además, podemos encontrar también alusiones muy claras a los abusos correspondientes a cambiar deliberadamente los textos litúrgicos del Misal Romano, alterando en muchos casos el significado de tales palabras. En algunas palabras de Su Eminencia Joachim Cardenal Meisner, se puede evidenciar una alusión muy directa al tema:
"si bien la alegría pertenece a la vivencia de la fe, la Misa no puede convertirse en un carnaval: no deben vestirse disfraces, y en los textos litúrgicos, determinadas oraciones y la fórmula de consagración debe respetarse el lenguaje original y no deben ser utilizado un lenguaje simplificado o popular".
 
Este texto, del Cardenal Meisner, correspondiente a una nota de prensa, se ve motivado a raíz de los numerosos abusos ocurridos en el mundo, principalmente en Alemania, donde muchos párrocos, para conmemorar algún "Carnaval" de origen no-religioso, contratan algunas agrupaciones musicales para que "amenicen" la Santa Misa, haciéndola más popular.

Y es que hoy en día, muchos Obispos, Sacerdotes, Diáconos, y Laicos no pueden dimensionar de manera correcta la grandeza y majestad de la Liturgia, en la cual se unen Cielo y Tierra en un solo Sacrificio en torno a Jesucristo, que se ofrece como hostia inmaculada y santa para nuestra salvación. De una concepción de lo que significa la Liturgia surgen los innumerables abusos litúrgicos de los que podemos ver y presenciar (Sí!, Presenciar en nuestras propias parroquias, o en alguna parroquia cercana).

Monseñor Nicola Bux, destacado liturgista, hace también una aporte a nuestra discusión, en una entrevista:
"¿Existen los abusos litúrgicos?
Ciertamente. Por ejemplo, los aplausos durante la Misa, ciertas canciones empalagosas y así sucesivamente… Pero lo que principalmente importa es entender por qué suceden los abusos…

Las causas…
Exactamente. Haciendo mío un dicho no precisamente curial diría que todos quieren ser generales pero no tenemos simples soldados… En la práctica, después del Vaticano II pero no por culpa del Concilio sino de malos intérpretes, se ha pensado que todo era lícito y permitido. Que la bella y sana liturgia católica había sido abolida. Y no era así. El Vaticano II, también en clave litúrgica y no sólo teológica, debe ser leído en continuidad con el Magisterio de la Iglesia."

He aquí un punto clave, sobre lo cual el Santo Padre ha hecho mención en reiteradas oportunidades: "La Hermenéutica de la Continuidad".
Las interpretaciones sesgadas, erróneas, parciales  y con poco criterio de los documentos del Concilio Vaticano II, son el origen de todos los abusos litúrgicos, ya que muchos clérigos y laicos se sienten con derecho para modificar la Liturgia al antojo personal, quitando importancia a lo que la Iglesia ha instituido.
Y es que si algo del Concilio Vaticano II debe ser criticado, en torno a la Sagrada Liturgia, es que ha abierto la puerta a las malas interpretaciones, y que de manos de muchos Obispos que no han sabido poner freno a tiempo a estas desviaciones, se ha desbandado, produciendo el actual clima secular dentro de la misma Iglesia (y para qué decir lo que pasa fuera de ella!).

Inclusive, es posible encontrar textos sobre algunas denominaciones "cristianas" de origen protestante, las cuales dicen lo siguiente, tomando como ejemplo de los abusos litúrgicos, los Aplausos: "La iglesia a la que pertenezco tiene un pastor joven que nos dice: 'El culto sin palmadas y aplausos es un culto sin vida'."
Y, por esas curiosidades de la vida, ¿esto no es lo que suelen algunos sacerdotes decir en sus Misas?. ¿no es esto lo que sacan como excusa muchos católicos para aplaudir, o introducir danzas y otros elementos de otras sectas, o de utilizar musica de origen pagano, o utilizar instrumentos bulliciosos y poco agraciados y reverentes?

En este mundo tan bullicioso, el Hombre busca descansar en la paz y quietud del Señor, que es la fuente permanente de toda Gracia, y sin el cual nada somos capaces.
La tarea es, como hemos repetido muchas veces, REINSTAURAR LO SAGRADO, tomando como bandera este lema episcopal y Cadenalicio del Exmo. Cardenal Ottavianni. Sin Reinstaurar lo Sagrado, en todos los aspectos de la Cristiandad, no nos permitirá acercarnos plenamente a Dios y a su Gracia Divina. En Palabras de los Sumo Pontífices, debemos buscar el "Instaurare Omnia in Christo" (S.S. Pio X), implorando la Gracia del Espíritu Santo, que es "Lumen in Caelo" (S.S. León XIII), para ser "Cooperatores Veritatis" (S.S. Benedicto XVI) en el mundo de hoy. Clamemos al Señor diciendo: "In te, Domine, speravi; non confundar in aeternum" (S.S. Benedicto XV).
In Christo +
MARCVM
PD. Una recomendación: Artículo "La Liturgia y el 'Todo vale'". Muy buen artículo. Recomiendo encarecidamente su lectura. Agradecimientos a La Buhardilla de Jerónimo.

jueves, 18 de junio de 2009

Annus Sacerdotalis [I]

Comenzando el Año Sacerdotal 2009-2010, quiero exponer a ustedes, beneméritos lectores, dos breves apartes: Uno, sacado de la carta convocatoria a este Año Sacerdotal, por parte de Su Santidad el Papa Benedicto XVI; el otro, sacado de un importante directorio para el ministerio y la vida de los presbíteros, de la Congregación para el Clero.

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"El Santo Cura de Ars enseñaba a sus parroquianos sobre todo con el testimonio de su vida. De su ejemplo aprendían los fieles a orar, acudiendo con gusto al sagrario para hacer una visita a Jesús Eucaristía. “No hay necesidad de hablar mucho para orar bien”, les enseñaba el Cura de Ars. “Sabemos que Jesús está allí, en el sagrario: abrámosle nuestro corazón, alegrémonos de su presencia. Ésta es la mejor oración”. Y les persuadía: “Venid a comulgar, hijos míos, venid donde Jesús. Venid a vivir de Él para poder vivir con Él…”. “Es verdad que no sois dignos, pero lo necesitáis”. Dicha educación de los fieles en la presencia eucarística y en la comunión era particularmente eficaz cuando lo veían celebrar el Santo Sacrificio de la Misa. Los que asistían decían que “no se podía encontrar una figura que expresase mejor la adoración… Contemplaba la hostia con amor”. Les decía: “Todas las buenas obras juntas no son comparables al Sacrificio de la Misa, porque son obras de hombres, mientras la Santa Misa es obra de Dios” [Comentario: Si los sacerdotes que hoy en día cometen abusos litúrgicos comprendieran esto, muchas cosas serían distintas...]. Estaba convencido de que todo el fervor en la vida de un sacerdote dependía de la Misa: “La causa de la relajación del sacerdote es que descuida la Misa. Dios mío, ¡qué pena el sacerdote que celebra como si estuviese haciendo algo ordinario!” [Comentario: Es curioso de que el Santo Cura de Ars indentificó muchas de las cosas que hoy en día suceden. Curiosidades de la vida?... No lo creo.]. Siempre que celebraba, tenía la costumbre de ofrecer también la propia vida como sacrificio: “¡Cómo aprovecha a un sacerdote ofrecerse a Dios en sacrificio todas las mañanas!”."
 Carta del Sumo Pontífice Benedicto XVI para la Convocación de un Año Sacerdotal con ocasión del 150 aniversario del "Dies Natalis" del Santo Cura de Ars

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"66. Obligación del traje eclesiástico
En una sociedad secularizada y tendencialmente materialista, donde tienden a desaparecer incluso los signos externos de las realidades sagradas y sobrenaturales, se siente particularmente la necesidad de que el presbítero — hombre de Dios, dispensador de Sus misterios — sea reconocible a los ojos de la comunidad, también por el vestido que lleva, como signo inequívoco de su dedicación y de la identidad del que desempeña un ministerio público. El presbítero debe ser reconocible sobre todo, por su comportamiento, pero también por un modo de vestir, que ponga de manifiesto de modo inmediatamente perceptible por todo fiel—más aún, por todo hombre  — su identidad y su pertenencia a Dios y a la Iglesia.
Por esta razón, el clérigo debe llevar " un traje eclesiástico decoroso, según las normas establecidas por la Conferencia Episcopal y según las legitimas costumbres locales ". El traje, cuando es distinto del talar, debe ser diverso de la manera de vestir de los laicos y conforme a la dignidad y sacralidad de su ministerio. La forma y el color deben ser establecidos por la Conferencia Episcopal, siempre en armonía con las disposiciones de derecho universal.
Por su incoherencia con el espíritu de tal disciplina, las praxis contrarias no se pueden considerar legitimas costumbres y deben ser removidas por la autoridad competente .
Exceptuando las situaciones del todo excepcionales, el no usar el traje eclesiástico por parte del clérigo puede manifestar un escaso sentido de la propia identidad de pastor, enteramente dedicado al servicio de la Iglesia."
Congregación para el Clero: Directorio para el Ministerio y la Vida de los Presbíteros. 1994.
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Dios quiera que este año sea para la Santificación de muchos sacerdotes, quienes buscan agradar a Dios y cumplir a cabalidad su misión: Ser "Curas" de Almas.
In Christo +
MARCVM

jueves, 11 de junio de 2009

[Consilium Liturgicum] - De las Procesiones

Si bien, aún queda bastante tiempo para celebrar la procesión de la Solemnidad de Corpus Christi, creo que es una buena idea publicar algunos apuntes sobre el tema, a fin de preparar con tiempo y de manera más prolija la citada solemnidad.
El documento que ponemos a disposición a continuación ha sido preparado por nosotros, y tiene por título: Procesiones, Peregrinaciones y Jubileos. Este documento intenta abordar estas temáticas a la luz de algunos textos disponibles sobre el tema, poniendo especial énfasis en el tema de las procesiones.
Les invitamos a leerlo ya difundirlo, si lo consideran útil.
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PD: El archivo está hospedado gracias al servicio GoogleDocs. Si necesita el archivo, y no puede descargarlo de GoogleDocs, no dude enviarnos un e-mail a sacramliturgiam@gmail.com, para enviárselos a la brevedad. +